Segismundo escribió:
Creo que esto es insuperable:

La obra de Piero Manzoni plantea cuestiones muy interesantes, más allá de la evidente crítica de su autor al mercado del arte.
Manzoni
creó 90 latas de metal de 5 cm de alto y un diámetro de 6,5 cm de Mierda de Artista etiquetadas en italiano, francés, inglés y alemán: Merda d’artista, Merde d’artiste, Artist’s shit y Künstlerscheiße. Vendió cada lata al peso teniendo en cuenta la cotización de oro del día. Algunas latas están en galerías de arte famosas, entre ellas se cuentan el Museu d’Art Contemporani de Barcelona, el centro Georges Pompidou de París, la Tate Gallery de Londres y el MOMA de Nueva York.
Durante mucho tiempo se especuló con la idea de que, tal vez, las latas no contuvieran realmente excrementos de Manzoni. Y como para averiguarlo había que destruir la integridad de la obra una arte que vale una pasta gansa (en 2007 se subastó un ejemplar por 124.000 €), la duda se mantuvo. Hasta que por efecto de los gases de la fermentación o la putrefacción anaeróbica o lo que fuera algunas latas comenzaron a explotar. Hoy podemos afirmar, sin género de dudas que al menos estas latas sí contenían auténtica mierda.
Esto plantea cuestiones muy peliagudas:
¿Una lata de mierda que ha explotado deja de ser una obra de arte? ¿O bien ocurre al contrario, que su precio se incrementa por su rareza, ya que son solo algunas las que han explotado, y la garantía de que contenían un zurullo de Manzoni?
En cuanto a las latas no explotadas, su cotización también experimentará variaciones al descender el número de
originales.
Yo estoy en un sinvivir, porque me estoy planteando invertir mis ahorros en una de estas latitas y no sé si es más ventajoso comprar una lata con la mierda desbordada (y con la garantía autenticidad del contenido) o comprar una lata cerrada.
¿Vosotros qué me aconsejáis?