|
No veas que putada. Esta verano le detectaron un tumor en la garganta a mi padre. El diagnóstico no fue complicado que digamos: fumador de tres paquetes diarios durante unos cincuenta años. Pero no problem, baby. Traqueo de esas y tumor fuera, con dos cojones. Vale, el hombre tenía que respirar directamente a por los pulmones, pero al menos respiraba y ganó una calidad de vida de puta madre. Todo correcto. Y encima le dicen que no hace falta quimio, que la cosa está limpia, que no se ha extendido, así que más de puta madre aún. A ver como el Elche sube a primera y el año que viene a ver el Barça en el Martínez Valero, sin puros pero like a boss.
Hace como un mes volvió a quejarse de dolores en el cuello. Nada grave, consecuencia de la operación, dijeron. Pero aún así en el hospital de Elche son cojonudos y le somenten a una batería de pruebas que ni House. Pero no le encuentran nada. No le ven nada. A casa con calmantes, nolotil y tal. Pero el dolor no disminuye. Aumenta. Nueva batería de pruebas, tacs y cosas de esas modernas. Y ahora sí lo ven. El tumor ha vuelto a salir en un tiempo récord. Muy agresivo, dice el médico, tan agresivo que no pueden hacer absolutamente nada. No se puede operar, y la quimio no serviría de nada. Pues la llevamos clara.
Hoy el tío estaba tan tranquilo preparándose para ver el fútbol con su chorizo de cantimpalo y su lacón cuando de repente ha empezado a sangrar por la boca. Por lo visto el tumor ha crecido incluso más deprisa de lo que pensaban los galenos y ha presionado alguna vena o artería del cuello hasta el punto de que casi se desangra. Pero como ya he dicho la gente del universitario es de puta madre y han podido parar la hemorragia. Pero es lo único que se puede hacer. Ya no verá al Elche en primera porque ya no saldrá del hospital. Se ha quedado allí, respirando gracias una máquina. Y yo me he quedado con mi madre, que se ha dormido tras una llorera importante y la ingesta de un calmante.
Y yo me he quedado despierto, pensando en mi padre y me ha dado por escribir esto.
Joder.
Me cago en la puta.
_________________ Hay que seguir adelante, contra viento y marea, con el agua fría de la tormenta azotándome el rostro.
¿Y cuando ya no quede rostro?
Da igual, seré el agua fría de la tormenta.
-
Sostiene Pereira.
http://ungritobajoelagua.blogspot.com/
|