Cuarentaytantos, que teniendo en cuenta que la nueva versión del Macallam modestito cuesta lo mismo y, en mi opinión, como que se lo han cargado, pues esta botellica que me he pillado es una ganga.
Digo que me la regalaron, "por llamarlo de alguna forma" porque la cambié por uno de ésos jerseys tipo Wally que mi madre insiste en seguir regalándome.
Amo el whiskey, hoygan. En Escocia estuve en la destilería ésa pequeñita donde hacen el whiskey de la Cámara de los Lores en exclusiva. Curiosamente, el otro whiskey que hacen es el Clan Campbell, que siempre me gustó de jovenzuelo. Baratito y rico, como el Jameson.
Ahora, el Macallam de veintitantos años... en fin... Ahí queda para la Historia de Delicias Humanas. Deberían mandar una botella antes de que se acabe, en una de esas naves espaciales que esperan que encuentre algún marciano, con algunas piezas de Bach para que sepan de lo que somos capaces en La Tierra
