Sostiene me alegra verte de nuevo dando caña.
Chopin, es mucho Chopin y hará falta visitar sus Polonesas, Valses, Sonatas y Mazurcas cuando menos para olvidarnos un poco de él.
Pero como la cosa lo que necesita es de cambios y sorpresas, yo me apartaré un poco del genial Federico y haré una visita a uno de los catálogos de piezas de piano más maravilloso de cuantos se escribieron en el romanticismo, y este no puede ser otro que "Canciones sin palabras" de Felix Mendelssohn. Yo disfruto como un enano con estos discos. Este doble de DG esta ejecutado como antes el de Chopin, por Daniel Barenboin, y es casi la referencia obligada a la hora de hablar de una integral de esta obra.
qe9ued
Según leo, falleció Mendelssohn bastante jovencito, en la edad que mueren muchos genios, sobre los treinta y algo, en este caso 38 años y a pesar de la valia de su obra, es un compositor muy controvertido, al encontrarse su música a caballo entre dos épocas, clasicismo y romanticismo. Esto le ha provocado el desprecio casi generalizado de las vanguardias músicales de todos los tiempos. Sea como fuere a él se debe gran parte de la recuperación de las obras de Mozart, Haendel y sobre todo Bach. Estaba dotado de una ilimitada fluidez melódica, su preferencia por las formas heredadas del clasicismo y por el lenguaje armónico tradicional, su luminosa expresividad romántica, más lírica que dramática, su busqueda de la belleza sin complicaciones, su mirada permanentemente puesta en los maestros del pasado, su conservadurismo, su religiosidad sincera e ingenua, su vida privada sin tormentas ni gestos apasionados, su pertenencia a la alta burguesía, su precocidad (escribió su espectacular octeto con 16 años, y "El sueño de una noche de verano" con 17), su inmensa cultura.....todo esto dibuja el retrato de un personaje diafano, candoroso, profesional, trabajador, ordenado, concienzudo, sin golpes de genio o extravagancias, sin morbo. Nada que ver con el ideal del compositor airado y contestatario, que se enfrenta a la incomprensión de su tiempo afrontando dificultades sin cuento. Espontaneidad, delicadeza y mesura dominan la música de este extraordinario artista que intentó con todas sus fuerzas cambiar el mundo con su música.
Para muestra el botón de sus soberbias "Canciones sin palabras" que si bien no cambiarán el mundo si son capaces de tornarme de mejor humor siempre que las visito.
Disculpadme que de vez en cuande me remita a algún texto de algún libro, mis presentaciones quizas serían mucho más aburridas sin ellas, y el caso es que si veo algún texto que muestre algo de lo que era el artista, más allá del simple devenir de su carrera músical o catálogo de obras, me entran ganas de compartirlo, pues siento que sabiendo más de la persona, algo más de ese artista, su música irremediablemente suena distinta, es más, suena mucho mejor.