Aborto: el retroceso españolHubo un tiempo en que España indicaba el camino en materia de derechos de las mujeres. El socialista José Luis Rodríguez zapatero innovó poniendo en práctica una auténtica paridad en el Gobierno. Fue también en Madrid donde se concibió y aplicó una de las políticas más progresistas de Europa para luchar contra la lacra de la violencia de género.
Por desgracia la dinámica se ha invertido. Si España reivindica hoy un papel pionero sobre los derechos de las mujeres, es en el de la regresión. El gobierno conservador de Mariano Rajoy está a punto de dar un viraje de 180 grados en la cuestión del aborto. El antreproyecto de Ley de "Protección de la vida, de derechos del concebido y de los derechos de la mujer embarazada" presentado en el consejo de ministros poco antes de Navidad, suprime pura y simplemente el derecho de las mujeres a decidir libremente la interrupción de su embarazo. Este derecho consagrado en una Ley que entró en vigor en 2010 autorizando el aborto sin necesidad de alegar un motivo hasta la semana decimocuarta de la gestación, había liberalizado considerablemente la legislación postfranquista de 1985.
El nuevo texto propuesto por el ministro de justicia Alberto Ruiz Gallardón y que pronto deberá ser enviado al Parlamento, es más restrictivo aún que el de 1985. No autoriza el aborto más que en dos supuestos, en caso de violación y si la salud física o psíquica de la madre está amenazada "de manera duradera o permanente". Este riesgo deberá estar certificado por dos médicos diferentes, ajenos al centro en el que se vaya a practicar la interrupción voluntaria del embarazo. La Ley de 1985 permitía el aborto en caso de malformación del feto, lo que ya no prevé el proyecto de ley actual. "No puede dejarse la vida del feto a expensas solamente de la opinión de la madre" ha juzgado el Sr. Ruiz Gallardón.
El Sr. Rajoy había prometido durante la campaña electoral ocuparse de la ley de 2010 muy criticada por el episcopado español y la derecha conservadora, pero no había dado a entender que sería de una manera tan radical. Esta iniciativa carece de cualquier justificación relacionada con la salud pública la ya que el número de interrupciones voluntarias del embarazo había decrecido en 2012. Las motivaciones del ministro de justicia son en realidad de carácter ideológico. Ruiz Gallardón declara "haber terminado con el mito de la superioridad moral de la izquierda" y quiere ahora llevar su cruzada antiabortista ante el Parlamento europeo.
En este campo el Gobierno español va a contracorriente. Veinte de los veintiocho Estados de la UE reconocen el derecho de las mujeres a decidir libremente sobre su embarazo entre las doce o las catorce primeras semanas. Seis lo vinculan a condiciones y sólo dos, Malta e Irlanda, prohiben el aborto. Este derecho al reconocimiento de la libertad de disponer de su propio cuerpo, conseguido tras numerosas luchas, es un derecho fundamental. El Sr. Rajoy comete un grave error haciéndo de él un instrumento de reconquista ideológica.
El original:
http://www.lemonde.fr/a-la-une/article/ ... _3208.html