"Que Maroto os eche a todos"Citar:
El alcalde de Vitoria y el PP vasco luchan por restringir las ayudas a los inmigrantes mientras Euskadi constata el avance del racismo
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Primera hora de la tarde de un día de octubre de 2014 en la Estación del Norte de Donostia. Dos mujeres conversan con un marcado acento suramericano mientras descienden de un tren de Cercanías. Un hombre se cruza con ellas y de inmediato les espeta: "¡Que Maroto os eche a todos!".
El hombre, que a pesar de recibir la reprimenda de varios transeúntes continúa su camino sin sobresaltarse, hacía mención al alcalde de Vitoria, el conservador Javier Maroto, que desde julio protagoniza uno de los enfrentamientos políticos más sonados en el País Vasco, después de asegurar que los inmigrantes que llegan a Euskadi "viven principalmente de las ayudas sociales y no tienen ningún interés en trabajar o integrarse", y plantear la restricción y la limitación de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) a los extranjeros.
El comentario que sobresaltó a viajeros y demás usuarios de la mencionada estación donostiarra no parece ser residual, según el informe que el pasado día 9 hizo público Iñigo Lamarca, el Ararteko o defensor del pueblo vasco.
Tal y como explicó él mismo ante el pleno del Parlamento Vasco, el racismo ha crecido en Euskadi como reacción a la situación provocada por la crisis económica. A pesar de reconocer que "el fenómeno migratorio se ha estructurado social, económica y culturalmente" en Álava, Bizkaia y Gipuzkoa, "están creciendo las ideas negativas o de rechazo sobre las personas inmigrantes, así como la xenofobia".
El fenómeno ya había sido constatado por el Gobierno Vasco a través de varias encuestas que mostraban ese aumento del rechazo social a los inmigrantes, lo que hizo que el Ejecutivo que preside Iñigo Urkullu dedicara en septiembre 152.448€ a una campaña publicitaria, visible en numerosas marquesinas de las localidades vascas, para combatir ese racismo. Precisamente un compañero de filas del lehendakari, el alcalde del PNV de Sestao, Josu Bergara, también hizo su particular aportación a este repunte de la xenofobia el pasado mayo, al hacerse públicas unas grabaciones en las que se le podía escuchar cómo se refería a los inmigrantes como "mierda", a los que había que echar "a hostias".