Diego G. escribió:
En cualquier caso, la autocrítica de la izquierda abertzale básicamente no existe. Consiste en reconocer que quizás matar ecuatorianos, niños de tres años, amas de casa o taxistas no ha sido la mejor manera de presentar a Txapel Herria ante el mundo y como estrategia de lucha ha sido bastante infructuosa. Eso no es autocrítica, es reconocer el fracaso de una estrategia basada en el asesinato como arma política.
En realidad ellos no dicen nada parecido a lo que dices tú. No dicen nada sobre que la imagen de Euskal Herria haya quedado dañada, ni dicen que la estrategia de la lucha armada haya sido infructuosa. No piensan ni lo uno ni lo otro. Respecto a la lucha armada simplemente creen que es hora de cambiar a otras estrategias. Pero eso no significa que crean que la lucha armada haya sido una estrategia errónea mientras ha durado. Y yo tampoco considero que eso sea realmente una autocrítica.
Donde sí hay una autocrítica es con el tema de las víctimas de ETA. Sin duda insuficiente, al menos para mí, pero es real. Y no creo que acabe aquí.
Diego G. escribió:
Pero cuando un tío cuyo único mérito conocido es partir en dos a un niño de tres años y lisiar a su hermano gemelo, todo ello delante de su padre, es recibido como un héroe en su pueblo, y nadie en el nacionalismo vasco dice nada, hablar de autocrítica es una puta broma macabra.
Si lo dices por el preso que abre este hilo, aparte de ese niño (que lógicamente no era el objetivo a matar) mató también a unos cuantos policías y guardias civiles. Pero no le homenajean por sus asesinatos, sino por su compromiso con la causa independentista al militar en ETA y pasarse por ello varios años en el mako. Homenajean a todos por igual con independencia de si han matado o no, o si han militado en ETA o no. Una presa que hoy ha salido de la cárcel y que más ongi etorris ha suscitado al menos en Twitter ha sido Teresa Toda, que no estaba presa por matar a nadie ni por militar en ETA, sino por escribir en Egin.