#ByeFelipe: los hombres que no soportaban el rechazo
"Menos mal que el sexo débil, emocional y montador de numeritos gratuitos éramos nosotras".
Adriana Andolini
Vale que nadie lee enteras las condiciones de uso cuando pulsa ‘Acepto’ al entrar en cualquier App de citas. Pero, desde luego, es imposible que en ningún término especifique que aceptas ser interceptada, insistida y acosada bastante más allá de los límites de la educación. Sin embargo, esto es algo que algunos consideran tácitamente aceptado si te has prestado a entrar en este tipo de sitios virtuales o por ejemplo, en una discoteca en el mundo real.
El espacio público está dominado por los hombres y tú, que lo sabes o deberías, te atienes a ser preguntada, molestada e incluso manoseada por tantos como tengan a bien “hacerte el cumplido”. La misma dinámica opera en el espacio virtual. Igual que cuando se sienten con derecho a gritarte improperios por la calle, pero en línea y con faltas de ortografía. Y tú no vas a ser tan rancia, borde, histérica y creída -por decir lo más descafeinado- como para demostrar a terceros dónde están tus límites y recordarles que no los crucen. No, no y mil veces no. Eso se lo dirá el portero de tu parte, tu pareja o tu amigo gay que ya está aburrido de hacerse pasar por tu novio en este tipo de situaciones, si acaso. Pero tú no. Never ever.
Y si te atreves a contradecir este (al parecer) extendido planteamiento, lo pagarás caro. Porque, en este tipo de sitios sociales habita una fauna autóctona que se tomará muy, muy mal el rechazo. Cuando no les prestas el tipo de atención que ellos creen merecer, todo lo que hasta ese momento habían sido halagos y buen rollo, se convertirá en un segundo en insultos, amenazas y un vendaval de ira que ríete tú de Carrie después del baile. Así, por las buenas, de Jeckyll a Hyde. Como la Bestia convirtiéndose en príncipe azul, pero rebobinando la peli desde el final.
#ByeFelipe, un fenómeno mundial
La periodista Alexandra Tweten, harta de recibir insultos y amenazas, se dio cuenta de que seguían siempre un mismo patrón: Chico “entra” a chica + chica lo rechaza + chico pierde los papeles.
Así que recogió capturas de pantalla en una cuenta de Instagram, mostrando los mensajes hostiles y amenazantes que recibía de algunos hombres tras ser rechazados o ignorados en sitios de citas online como OkCupid o Tinder. Quería enseñarle al mundo que ser mujer en Internet en los tiempos que corren no son solo cupcakes de colorines y áticos diáfanos en Tumblr. En definitiva, Alexandra quería exponer el problemático sentimiento de tener derecho a todo que exhiben algunos hombres sobre las mujeres.
Así nació #ByeFelipe. Evidentemente, el fenómeno se hizo viral.
http://www.grazia.es/lifestyle/byefelip ... l-rechazo/