[unknow] escribió:
Y me toca mucho los cojones. España es uno de los países con la legislación más esquizofrénica y prácticamente monolítica respecto a las revisiones sanitarias, qué con los recortes, se ha obligado a muchos granjeros a tener que pagar ellos esas inspecciones para poder sacar adelante la granja. No es que sea malo, todo lo contrario, pero es injusto ya que otros países de la UE tienen cierta ventaja gracias a las laxas normativas y laxos gobiernos al respecto.
De hecho estoy constatando que en algunos lugares se valora: en Suecia la carne española se vende como selecta, a un precio casi prohibitivo y que tiene varias garantías ("alimentada con pienso natural", etc). La carne del montón, viene etiquetada de Holanda o Bélgica.
Lo que parece haberse encontrado es ADN de carne de caballo y a mi me da que se trata de trazas de dicha carne en otras como ternera. Pongamos que una factoría de procesamiento de carnes tienen un pedido para triturar carne de caballo y que a continuación asumen el encargo de triturar carne de ternera para otro cliente. Lo harán, digo yo, en la misma maquinaria donde se procesó, así que por lógica quedarán dichas trazas de la carne anterior.
Conozco a un pastelero que al respecto me comentó que en ocasiones recibía encargos de facturar tartas para celíacos. Comentaba que esos encargos los realizaba muy a regañadientes porque el asunto requería, con carácter previo , una limpieza exaustiva de todo el obrador, para eliminar cualquier rastro de harinas perniciosas para la salud del cliente. Y todo ello, para servir, no cinco ni seis tarta, sino solamente una.
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Ah, y siempre que podáis, comprad la carne picada de carnicero. Es más caro, sí, pero se usan partes que aportan más nutrientes

No es que sean los nutrientes, es que ves con tus propios ojos qué es lo que se pica. Antiguamente ibas a la carnicería, le decías al carnicero que te picase tanto de dicha pieza y te preguntaba cuantas veces querías que te pasase la carne por la trituradora y dependiendo del uso que le fueras a dar pues eran uno, dos o tres pases.
Claro queda que si, previamente, el carnicero había picado carne de cerdo, la que te servía a tí contenía trazas de dicha carne, inapreciables a la vista y el paladar, pero que no resisten un análisis de ADN exhaustivo.