Citar:
Y que sí, que no me extraña que si los traten como el culo, muchos pasen de Marx, que identifican con los partidos políticos que se reivindican como sus herederos y depositarios.
Por otro lado el mundo cambia, y el marxismo debe incorporar elementos nuevos, fruto de una experiencia histórica no siempre muy lúcida. No creo que en la teoría marxista haya nada que lleve inevitablemente a la homogeneización forzada y a la asimilación despiadada, pero la praxis ha sido en ocasiones muy distinta.
Por lo tanto, no nos riamos tanto de los timbales, las costumbres ancestrales y otros temas culturales. Por supuesto que hay especificidades que pueden ser más susceptibles de crítica que otras, pero desde un esfuerzo de comprensión previo y desde dentro. No es bueno crearse enemigos, y esa atomización contribuimos a provocarla nosotros al creernos a veces en posesión de toda la verdad. La unión empieza por la comprensión mutua, y el respeto mutuo.
No conozco el caso específico de Chile y los mapuches y no sé muy bien qué tipo de problemática tienen allí. Lo que sí parece claro es que se trata de una minoría étnica asentada desde hace siglos. De hecho, son los auténticos indígenas de donde viven.
Lo de la ridiculización de los timbales y los bongos va más por europeos acomplejados y que, por alguna siniestra razón que no acabo de entender, son incapaces de tener un debate racional sobre temas "tabú" como inmigración, porque se creen portadores de algún tipo de pecado original. A la vez, tienen alguna especie de fetiche con todo lo que suene "exótico" en particular si proviene de algún grupo que consideran como oprimido. Normalmente es un esquema mental que no tiene en cuenta variables económicas y se centra en cuestiones identitarias: un señor de X etnia o cultura, aunque viva con un nivel decente económicamente, siempre será más digno de una borreguil muestra de compasión paternalista por su parte que una familia desahuciada si pertenecen a la etnia o cultura mayoritaria.
Por supuesto que a priori se debe partir de un respeto de lo que no es propio. El problema es que haya gente que caiga en ese fetichismo siniestro. Hay por Valencia varios carteles de clases de "Danza africana". ¿Alguien se imagina un señor poniendo carteles de "Danza europea" o "Danza asiática", como si fuesen un todo vinculado y homogéneo? Únicamente desde una perspectiva de exotificar (que creo que en parte puede nacer de esa tendencia de acomplejamiento que tiene cierto tipo de gente) se puede caer en esa simplificación. Me recuerda a ver en Irlanda e Inglaterra "Restaurantes españoles" sirviendo "paella con chorizo mientras suena una velada de flamenco". E igual que allí, el culpable es tanto el jeta que ofrece esa simplificación, como quien la consume (aunque en ese caso no creo que hubiese ningún tipo de complejo respecto a la cultura española por parte de los anglos).
Citar:
A mi me preocupa sobre todo la ignorancia del winka respecto de nosotros. Y la prepotencia, que va de la mano de la ignorancia. Nosotros ocupamos el feipiam, la memoria oral, esa es nuestra bibliografía. A veces yo digo “mi abuelo dice eso” y el lo escuchó y lo aprendió de otros más antiguos que él. Ellos son nuestra biblioteca, allí está el conocimiento mapuche. No necesitamos leer a Lenin ni a Marx para luchar, nos basta con aprender de nuestros abuelos. Los pueblos construyen conocimiento. Dentro del mapuzugun tenemos nuestra forma de ver el mundo, nuestra ciencia, nuestro conocimiento, nuestra estructura social, nuestra forma de organizarnos.
A mí esto me parece un poco una tontería, por mucha "reacción irónica" que pueda ser. Me explico: para mí se inscribe en un doble discurso: por un lado el discurso de valorar lo irracional, lo pueril, lo ñoño y emotivo (1), por otro, la tendencia que que puede tener mucha gente a darle peso a factores étnicos/culturales como forma de reafirmación personal ante lo que se percibe como un ataque (2).
1- En primer lugar, sobre el discurso "irracional", se trata de un discurso que permea a gran parte de la izquierda, que desdeña la formación, el debate e intercambio de ideas, la confrontación práctica con la realidad. Por supuesto no digo que sea la única tendencia en la izquierda y yo sea el tío listo que la sabe denunciar, pero es una tendencia que ha tenido su efecto (una entre muchas otras, por suerte hay más).
Al rehuir el debate racional y la confrontación práctica con la realidad, no se buscan soluciones ajustadas al contexto en el que nos encontramos, y todo queda en
desiderata inútil. "Papeles para todos", "Abajo toda forma de dominación", "No es mi revolución si no puedo hacerla bailando", "Fuera las fronteras", y en general una especie de reciclaje de la peor morrallla sesentayochista que no consigue nada más que satisfacer el ego de quien la suelta, sintiéndose que es superior moralmente que esos "fachas" o esos "racistas". Pero si se quiere solucionar los problemas, el tema pasa por analizarlos críticamente y buscar soluciones que sean capaces de ser implementadas.
Los eslóganes molan pero ¿por qué no utilizar algunos que sean más capaces de tocar una fibra sensible general o mayoritaria (tipo "Salvad a las personas no a los bancos") en vez de los puramente emotivos y ñoños como lo de la revolución bailando, que además sólo evocarán algo en quien comparta ese discurso de lo emotivo e irracional dentro de la izquierda? Yo creo que es porque se busca la validación propia, como digo, el sentirse que uno es un copo de nieve maravillo, único e irrepetible, no como toda esa masa de borregos, fachas, racistas, malos. Pero eso ya no es política, es diferenciación social y cultural. No quieres cambiar las cosas, quieres, aunque no sea conscientemente, sentirte mejor que otros.
Por eso, mayoritariamente se prefiere leer a Galeano que a Alberto Garzón, porque a la gente le entra mejor leer que "El mundo tiene hambre de abrazos" que una explicación de la caída de los salarios reales en los últimos años o de la socialización de los activos tóxicos de Bankia. Es curioso, porque la extrema izquierda, que acertadamente sabe denunciar que el discurso de la ultraderecha de "X grupo social que definimos por alguna característica personal, y no por su posición estructural en el sistema, es culpable de todos los males, paguémoslo con ellos" es demagógico, después parece una yonki de la demagogia barata de los abrazos, de que "si todos mirásemos a los ojos del resto, no habría odio ni enfrentamientos", la "locura", los bailes a la luz de la luna para hacer la revolución, etc.
Aclaro que no pienso que uno tenga que ser un robot insensible, y es muy lícito emocionarse con Galeano o con quien a uno le de la gana. Sólo que no creo que tenga nada de "revolucionario" ni que deba convertirse en una etiqueta que identifique una postura política. Es un gusto artístico/cultural y punto.
También hay que aclarar que el discurso Galeano y el discurso Garzón no son incompatibles entre sí, y que seguro que hay gente que los lee a los dos, y no solo los lee, sino que practica una combinación de ambos discursos (te habla de abrazos pero luego AL MENOS sabe explicar el cambio de modelo productivo en la Europa postfordista). Pero hablo de tipos ideales, de figuras promedio. Quizás es conjetura mía, y me gustaría de verdad estar equivocado, pero me jugaría los cuartos a que entre lo que podemos llamar izquierda en contra del capitalismo, hay más libros de Galeano en las estanterías que de Alberto Garzón (utilizo los apellidos de esos autores como representativos de los dos discursos, pero me da igual si no es Alberto Garzón y es Marx, y en vez de Galeano, un anarcotransqueer mágico chamánico).
De ahí que eso de "pos no me hace falta Marx, yo escucho a mi abuelo tocar la flauta andina y sus melodías me hacen entenderlo TODO tronco" no me acabe. Sin duda es muy respetable que uno honre a sus familiares, y que le guste preservar su cultura. Pero no mezclemos el tocino con la velocidad. Para un análisis de la economía, la política o la sociedad, habrá que inspirarse o aprender de gente que analice la economía, la política o la sociedad. Incluso pudiendo hallar cosas interesantes en prácticas culturales o familiares (después de todo, las familias y los grupos étnicos son parte de la sociedad, piedras angulares que la componen), no están haciendo un esfuerzo consciente de analizar la realidad y por tanto, a priori siempre tendrán menos efectividad para explicarla.
Por poner un ejemplo, mi abuelo puede ser una persona muy querida para mí, y su vida, una representación de experiencias de la clase obrera que me sirvan de inspiración para intentar entender cambios en la misma, formas de explotación que se le han practicado o vías de solución para problemas. Pero no deja de ser una apreciación personal y que no puedo esperar, razonablemente, que sea aceptada por otras personas que no tengan ese vínculo que tenía con mi abuelo, para explicar sucesos o procesos "objetivos". Para explicarlos, necesitaré un marco común que la otra persona y yo compartamos, algo objetivo y tan neutro como sea posible. Es decir, hacer un intento de una explicación científica (ciencias sociales, economía, por ej.). Es un poco como lo que decía Rawls, en una sociedad con una pluralidad razonable, hay que encontrar un consenso entrecruzado. Si no, se cae en el relativismo cultural (cada maestrillo tiene su librillo y en la tribu de los yaomani la ciencia no sirve, la ley de la gravedad no se aplica) y en el posmodernismo que dice que la realidad no se puede intentar explicar.
Me parece una visión muy negativa y pesimista. Primero, porque deriva que hay diferencias insalvables entre grupos humanos (etnias, culturas, razas, géneros, orientaciones sexuales, etc), y que nunca va a poder existir una comunicación en igualdad de condiciones. Segundo, porque si la realidad no se puede explicar ¿de qué sirve intentar cambiarla? Mejor dejar el status quo como está, disfrutar de la vida, sacarte la plaza de profesor en "Estudios indígenas" y dedicarte a vivir el resto de tu vida con alguna entrevista ocasional recordando la "responsabilidad del hombre blanco (todos ellos son responsables, al compartir color de piel, alguna causa mágica les impone el peso de la responsabilidad) en la situación de los indígenas".
Yo, como soy más optimista y vitalista, creo que sí que puede existir una forma de conocer la realidad, debatirla y comunicarla con cualquier otro ser humano (la ciencia) y que es posible cambiar esta realidad a mejor. El pesimismo y los complejos pa´ su puta madre, si me permites la expresión.
2- Si acaso, lo que me hace esa entrevista es reafirmarme en el importante peso que tiene la cuestión étnica o cultural, y su complejidad. Para mí, el señor que dice eso de sus abuelos tribales, está llevando a cabo una reacción chauvinista ante lo que percibe como una agresión a su cultura o etnia, y por tanto, de forma indirecta, a él mismo. Como se siente "menospreciado", dice "Pues a ver qué va a pasar con tu barbudo, eh, que yo tengo a mis abuelos y no me hace falta tu barbudo". El problema es que esa reacción puede venir de dos situaciones:
Situación A:
El señor comunista chileno "blanco" (por poner un ejemplo) le suelta al señor mapuche que "lea más a Marx" a modo de insulto y menosprecio, verdaderamente, aunque sea de forma inconsciente, considerando que al ser mapuche tiene una incapacidad inherente para entender ideas como las del barbudo alemán, tiene menos inteligencia, etc.
En este caso, la reacción del mapuche es de reafirmar su propia identidad reivindicando lo que percibe como "propio" (sus abuelos tribales etc) en vez de lo que ubica como "relativo al otro" (al señor comunista blanco).
No pasa de ser un rifirafe entre personas con prejuicios uno respecto del otro.
Situación B:
El señor comunista chileno blanco, considera que un grupo de personas mapuches están llevando una estrategia poco adecuada a la situación actual, dadas las condiciones sociales y económicas. Piensa que cierto alemán que citaba mucho a Hegel hizo un análisis de la estructura económica y social que puede ser útil para comprender alguno de los problemas que están ocurriendo en estos momentos y realiza un comentario, quizás de malas formas, para que un señor mapuche lea a ese autor y, con suerte, cambie su forma de actuar (adoptando una estrategia más acorde con el modo de funcionar del sistema y por tanto, en última instancia, cambiándolo a mejor, tanto para blancos como para mapuches, como para todo dios, excepto para los explotadores).
Sin embargo, aún así el señor mapuche puede percibir, erróneamente, que se trata de un ataque a su identidad, al identificar a Marx como pensador occidental, blanco, y piensa "pues no, pues nosotros tenemos LO NUESTRO y no tiene por qué ser menos". Con lo que te sale con la respuesta de "tenemos a nuestros abuelos tribales, nuestra ciencia, blabla".
Puede ser de alguna forma comprensible que, con una memoria colectiva de agravios o menosprecio a gente por su simple origen étnico, como me imagino que debe ser el caso de los mapuches, se tenga la piel muy fina con algún tipo de comentarios que puedan ser interpretados así, no lo discuto.
El problema es que la reacción no deja de ser un prejuicio y errónea. Yo si le digo a un amigo chino que lea a Marx, no lo hago pensando "Jeje, jódete, que no era un oriental, ASUME MI SUPERIOR CULTURA". Marx era alemán, no era valenciano, no construyo el bloque monolítico de "OCCIDENTE", y ni siquiera el de "alemán" (Merkel es alemana y no por ello creo que se me pueda vincular con sus ideas, su legado, sus acciones...). No establezco ninguna distinción entre "los suyos" y "los míos". Se lo recomiendo porque sinceramente creo que puede resultarle útil para entender cómo funciona la sociedad hoy en día (todo el rato uso a Marx porque es el ejemplo que dan en la entrevista, pero puede ser cualquier otro autor con intención explicativa científica). Quién sabe si ese amigo chino con el tiempo, entenderá esas ideas, se hará un pensador de la hostia, con mazo de ideas interesantes y salvadoras para la clase trabajadora. En ese momento, le diré a la gente "pues leete a Xu-Heng, dice cosas muy interesantes". Porque lo relevante ahí es la intencionalidad explicativa a través de la ciencia.
Ese tipo de reacciones (la palabra no está escogida inocentemente

) no son tan raras. Por ejemplo, en Estados Unidos está el New Black Panther Party (inciso: un grupo racista y bastante casposo, que no tiene nada que ver con los Panteras Negras originales, que eran comunistas y que dentro de lo que es la deprimente historia de la izquierda en Estados Unidos, siempre anteponiendo identidades minoritarias a la de clase, me parece que eran un grupo que tenían dentro muchos elementos interesantes y respetables; de hecho gran parte de los Panteras Negras originales que han sobrevivido, han criticado a los del New Black Panther Party y les han dicho que los panteras de la época original nunca constituyeron un grupo de adolescentes cabreados contra los blancos, sino un partido revolucionario). Hace tiempo lei que según sus "enseñanzas ideológicas":
http://albensonjr.com/twasthenightbefore.shtml
(citado del blog de un cristiano anticomunista, caveat).
Citar:
However, they claim they don't draw their inspiration from Marxism. Instead, with a clever play on words, they state that Marx drew his ideology from indigenous African cultures, and they, therefore, eliminate the middle man, so to speak, and hark directly back to those African cultures for what they believe. What they are saying is that those African cultures were Marxist before Marx was.
O esta chica que estaba metida en movidas de multiculturalismo, rastafarismo y tal por Barcelona:
http://www.assatashakur.org/forum/como-se-llama-usted/34317-presentaos.html
Citar:
Mis padres me enseñaron sobre la lucha continua contra la opresión, sobre el socialismo y la capacidad de crítica. Mis padrinos y demás influencias me guiaron a aplicarlo al reconocimiento de las raices africanas, deslocalizando el socialismo de la ideología europea, y pensando que, si realmente queremos tener en cuanta al PUEBLO, a la gente, hemos de creer en un sistema que tenga en cuenta sus formas culturales tradicionales. Las bases ideologicas del socialismo ya existen en muchos de estos pueblos, ¿porque no aprovecharlas, recuperarlas y aprender de ellas?
Para esto hay que abandonar y extirpar de raiz de las sociedades europeas la ideologia etnocentrista que empapa todo lo demas. Y fomentar el reconocimiento y orgullo De los afrodescendientes, y con ellos la liberación mental, cultural y económica. Entre todos descubrir y extender la historia real que ha sido emborronada para que la lucha contra el racismo no sea un acto de solidaridad, sino de pura lógica;
Es curioso eso de que diga que hay que eliminar el etnocentrismo de la cultura europea, y luego pase a hablar de un concepto afrocentrista como los "afrodescendientes"; por cierto esta chica es más blanca de piel que la mayoría de nativas valencianas con las que he estado, pero al parecer tener una ascendiente africana la hace mágicamente merecedora de la antorcha de la causa afrocentrista, que es buena, no como la eurocentrista, que es mala.