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Releyendo mi post, esta escrito como el culo.
Don Tío Raro, discrepo y si me permite la pedantería:
http://www.angelfire.com/jazz/bernaldia ... dadera.htmCitar:
Notando he estado cómo los muy afamados coronistas antes de sacar a luz sus historias hacen primero su prólogo y preámbulo, con razones y retórica muy subida, para dar luz y crédito a sus razones, porque los curiosos lectores que las leyeran tomen melodía y sabor de ellas. Y yo, como no soy latino, no me atrevo a hacer preámbulo ni prólogo de ello, porque para sublimar los heroicos hechos y hazañas que hicimos cuando ganamos la Nueva España y sus provincias en compañía del esforzado y valeroso capitán don Hernando Cortés, y poderlo escribir tan sublimadamente como es digno, fuera menester otra elocuencia y retórica mejor que no la mía. Mas de lo que yo vi y me hallé en ello peleando, con la ayuda de Dios, yo lo escribí muy llanamente, sin torcer ni a una parte ni a otra, porque ya soy viejo y casi he perdido la vista y el oír, y por mi aventura no tengo otra riqueza que dejar a mis hijos y descendientes, salvo esta mi verdadera y notable relación.
Estando escribiendo esta mi relación, acaso vi una historia de buen estilo, la cual se nombra de un Francisco López de Gómara, que habla de las conquistas de México y Nueva España, y cuando leí su gran retórica, y como mi obra es tan grosera y sin primor, dejé de escribir en ella, y aún tuve vergüenza que pareciese entre personas notables. Y estando tan perplejo como digo, torné a mirar las razones y pláticas que el Gómara en su libro escribió, e vi que desde el principio y medio hasta el cabo no llevaba buena relación, y va muy contrario de lo que fue y pasó. Después de bien mirado todo lo que escribe el Gómara, que por se tan lejos de lo que pasó es en perjuicio de tantos, torné a proseguir en mi relación e historia; porque dicen sabios varones que la buena policía y agraciado componer es decir verdad en lo que escribieres, y la mera verdad resiste a mi rudeza; y mirando en esto, acordé de seguir mi intento, con el ornato y pláticas que adelante se verán, para que salgan a la luz y se vean las conquistas de la Nueva España claramente y como se han de ver, y para que Su Majestad sea servido de conocer los grandes e notables servicios que le hicimos los verdaderos conquistadores
Mi intento desde que comencé a hacer mi relación no fue sino para escribir nuestros heroicos hechos e hazañas de los que pasamos con Cortés, para que agora se vean y se descubran muy claramente quienes fueron los valerosos capitanes y fuertes soldados que ganamos esta parte del Nuevo Mundo y no se refiera la honra de todos a un solo capitán; porque no hay memoria de ninguno de nosotros en los libros y memorias que están escritos, y sólo el marqués Cortés dicen en esos libros que es el que lo descubrió y lo conquistó, y los capitanes y soldados que lo ganamos quedamos en blanco, sin haber memoria de nuestra personas y conquistas, que por sublimar a un solo capitán quieren deshacer a muchos. Y así mismo quiero decir que don Hernando Cortés en todo fue muy valeroso y esforzado capitán, y debe ser contado entre los más nombrados que ha habido en el mundo.
Como acabé de sacar en limpio esta mi relación me rogaron dos licenciados que se la emprestase. Pareciome que de varones sabios siempre se pega algo a los idiotas sin letras como yo soy. Y desque lo hobieron visto y leído, dijo uno de ellos, que tenía gran presunción de retórico, que, en cuanto a la retórica, mi historia va según nuestro común hablar de Castilla la Vieja, y que en estos tiempos se tiene por más agradable, porque no van razones hermoseadas ni de policía dorada, que suelen componer los que han escrito en cosas de guerras, sino todo a las buenas llanas, y que debajo de esta verdad se encierra todo bien hablar.