Vamos con la segunda entrega, ésta sobre el tema del marxismo, el nacionalismo y la cuestión irlandesa en Marx.
neckbearded sockshitter escribió:
¿Por qué deduces de esas frases (inequívocamente, me refiero) que la identidad nacional es enemiga de la identidad de clase para Marx? Fácilmente se pueden entender como aseveraciones que denotan la prevalencia de la posición de clase (como condiciones objetivas) de los trabajadores sobre otras cuestiones identitarias. No que sean excluyentes. Engels mismo dijo aquello de “cuanto más nacionales sean los polacos y los irlandeses, más internacionales serán”.
En mi opinión, en tus citas, Marx simplemente reconocían la enorme importancia que tiene la cuestión nacional en las relaciones sociales y políticas humanas, y que la militancia obrera iba a hacer aguas si no reconocía los factores importantes como ese. La verdad es que no entiendo muy bien tus deducciones de las citas, sobre todo cuando hay otras del propio Marx como:
Marx escribió:
Both British and French proletarians are filled with an honourable national spirit, though they are more or less free from the antiquated national prejudices common, in either country, to the peasantry. They have little immediate interest in the war[…]
Está sacado del New York Daily Tribune, 27-4-1855, citado en Elster, “Making sense out of Marx”. La “Guerra” se refiere a la Guerra de Crimea.
Lo que es curioso es que Marx consideraba que la emancipación nacional irlandesa, no ya como paso previo a la liberación social o la revolución en Irlanda, sino para los propios trabajadores ingleses. En una carta a Sigfrid Meyer, Marx le explica que la cuestión nacional divide a trabajadores ingleses e irlandeses, sí, pero la solución no reside en ignorar el hecho o culpar a la “burguesía” de inventarse el nacionalismo o las naciones inglesa o irlandesa. Lo que propone es la labor,
en la propia Inglaterra por la liberación nacional irlandesa. Vamos, que da por sentado la existencia y la fuerza de la capacidad movilizadora e identificadora de la cuestión nacional, y propone, no quejarse sobre que la burguesía está conspirando en las sombras, sino promover una causa de liberación nacional.
No digo que para Marx la identida nacional fuera enemiga de la identidad de clase sino que a Marx la identidad nacional le importaba bastante poco y la única que le procupaba era la identidad de clase pues, como afirmaba Engels, Marx creía haber descubierto la verdadera ley del cambio y el progreso históricos: la lucha de clases. Que se trata de un error es evidente. De hecho, uno de los grandes defectos del sistema marxista es la poca importancia que dio al tema del nacionalismo y las naciones pues nunca dedicó en su obra una sóla reflexión sistemática al tema. Y se trata de un error de bulto pues es evidente que la cuestión nacional ha sido infinitamente más importante y ha sido capaz de desbancar casi siempre a los problemas sociales o de clase. El mundo se ha configurado en naciones estado y la nación, de todos los artefactos culturales desarrollados en el XIX, es la gran triunfadora.
Así pues, excepto algunas reflexiones en
La ideología alemana y textos sacados de su correspondencia personal o artículos de periódico, pocas son las ideas desarrolladas por Marx acerca de la nación y, en muchas ocasiones, contradictorias. Lo que es evidente es que Marx jamás se preocupó por la identidad nacional y, desde luego, nunca defendió el derecho de autodeterminación de ninguna nación o pueblo. Otra cosa es que considerase que determinadas emancipaciones (Irlanda) fueran beneficiosas para el advenimiento de la revolución.
Obviamente, al considerar que las naciones habían nacido como resultado del paso del sistema de producción feudal al capitalista, y que los mercados funcionaban dentro del marco nacional, asumía que la revolución estallaría dentro de las naciones, la primera de todas, en Inglaterra. Pero una vez triunfara esta llegaría la fase internacionalista y caerían las fronteras hermanándose la humanidad en una sóla nación, la de la clase trabajadora. De ahí el famoso pasaje del
Manifiesto:
Citar:
Los trabajadores no tienen patria. Mal se les puede quitar lo que no tienen. No obstante, siendo la mira inmediata del proletariado la conquista del Poder político, su exaltación a clase nacional, a nación, es evidente que también en él reside un sentido nacional, aunque ese sentido no coincida ni mucho menos con el de la burguesía.
Ya el propio desarrollo de la burguesía, el librecambio, el mercado mundial, la uniformidad reinante en la producción industrial, con las condiciones de vida que engendra, se encargan de borrar más y más las diferencias y antagonismos nacionales.
El triunfo del proletariado acabará de hacerlos desaparecer. La acción conjunta de los proletarios, a lo menos en las naciones civilizadas, es una de las condiciones primordiales de su emancipación. En la medida y a la par que vaya desapareciendo la explotación de unos individuos por otros, desaparecerá también la explotación de unas naciones por otras.
Es más, Marx planteaba como marco para la revolución las grandes naciones europeas y hasta los años 60 despreciaba los separatismos nacionales porque consideraba inviables socioeconómicamente a las naciones pequeñas.
Pero el problema se dio a partir de 1860 pues, contrariamente a lo que pensaban Engels y Marx, la crisis de los 50 no colapsó el sistema sino que, una vez remontada, las condiciones de los obreros ingleses empezaron a suavizarse y los sindicatos abandonaron progresivamente su espíritu revolucionario para dedicarse a reivindicar mejoras salariales, etc. En ese contexto, Marx gira en su interpretación del caso irlandés. En la famosa carta a Meyer y Vogt de 1870 observa con buenos ojos lal lucha emancipadora irlandesa, no porque Marx se hubiera convertido en un defensor del derecho de autodeterminación ni porque viera a los irlandeses como un pueblo con derecho a constituirse en nación con su estado sino porque considera que puede ser beneficioso para la lucha de la misma clase obrera inglesa:
Citar:
Todo centro industrial y comercial de Inglaterra posee ahora una población obrera dividida en dos campos hostiles, los proletarios ingleses y los proletarios irlandeses. El obrero inglés común odia al obrero irlandés como competidor que baja su nivel de vida. En relación con el obrero irlandés, se siente miembro de la nación dominante, convirtiéndose así en instrumento de los aristócratas y capitalistas en contra de Irlanda, reforzando de este modo la dominación de aquéllos sobre sí mismos. Tiene prejuicios religiosos, sociales y nacionales contra el obrero irlandés. Adopta hacia éste una actitud muy parecida a la que mantenían los “blancos pobres” hacia los negros en los antiguos Estados esclavistas de EE.UU. Por su parte, el irlandés le devuelve la misma moneda con intereses. Considera al obrero inglés como partícipe de la dominación inglesa sobre Irlanda y al mismo tiempo como ciego instrumento de la misma.
Este antagonismo es sostenido y agudizado artificialmente por la prensa, el púlpito, los periódicos humorísticos, en una palabra, por todos los medios de que disponen las clases dominantes. Es el secreto de la impotencia de la clase obrera inglesa a pesar de su organización. Es el secreto del mantenimiento en el poder por la clase capitalista. Esta clase tiene plena conciencia de esto.
La conciencia nacional del obrero inglés debilita su propia conciencia de clase y le lleva a despreciar al obrero irlandés. Esto, utilizado por la burguesía capitalista inglesa, se convierte en una forma de explotación que impide la hermandad obrera entre ingleses y obreros. No hay ningún tipo de reconocimiento de la nacionalidad irlandesa en Marx. Anima a los izquierdistas ingleses a apoyar el movimiento separatista irlandés porque piensa que así se alimentará la conciencia de clase y el espíritu revolucionario.
Así pues, cuando dices:
neckbearded sockshitter escribió:
En una carta a Sigfrid Meyer, Marx le explica que la cuestión nacional divide a trabajadores ingleses e irlandeses, sí, pero la solución no reside en ignorar el hecho o culpar a la “burguesía” de inventarse el nacionalismo o las naciones inglesa o irlandesa. Lo que propone es la labor, en la propia Inglaterra por la liberación nacional irlandesa. Vamos, que da por sentado la existencia y la fuerza de la capacidad movilizadora e identificadora de la cuestión nacional, y propone, no quejarse sobre que la burguesía está conspirando en las sombras, sino promover una causa de liberación nacional.
te equivocas, pues Marx echa la culpa precisamente a la burguesía inglesa de fomentar ese sentimiento de superioridad nacional en su propia clase obrera:
Citar:
[El obrero inglés] En relación con el obrero irlandés, se siente miembro de la nación dominante, convirtiéndose así en instrumento de los aristócratas y capitalistas en contra de Irlanda, reforzando de este modo la dominación de aquéllos sobre sí mismos. [...]
Este antagonismo es sostenido y agudizado artificialmente por la prensa, el púlpito, los periódicos humorísticos, en una palabra, por todos los medios de que disponen las clases dominantes.
Lee la carta entera, anda, porque si sacas citas sueltas se acaba interpretando al revés de lo que Marx quiere decir. Y es precisamente en esta carta que citas en la que puedes ver un bonito ejemplo en el que Marx denuncia la manipulación del sentimiento nacional y su fomento por parte de la clase dominante para perpetuar la explotación sobre la clase obrera debilitando su conciencia de clase.
Aquí tienes la carta entera:
http://www.marxists.org/archive/marx/wo ... _04_09.htm