Clavileño escribió:
Ese debate es más viejo que el cagar y ya se dio tratando de explicar el éxito de Hitler entre la clase obrera con finísimos análisis justificatorios de todo tipo. Es más sencillo que todo eso, había que echar la culpa a alguien y siempre es fácil encontrarla en el que es diferente, en este caso, los judíos. O también el debate de por qué las clases obreras inglesa y alemana se olvidaron de su solidaridad de clase y se entregaron a la solidaridad nacional, convirtiéndose en carne de cañón durante la I Guerra Mundial. Pues eso, que a veces las masas son arrastradas por demagogos que saben muy bien qué teclas tocar y cómo. Eso sí, siempre hay un caldo de cultivo, pero la solución no es "comprender" a los Frentes Nacionales sino responder a sus argumentos defendiendo la convivencia y luchando contra cualquier tipo de xenofobia o racismo.
Ya sé que es un debate más viejo que el cagar, pero tu respuesta es más vieja que el cagar y tampoco aporta nada nuevo, todo sea dicho. Decir que hay mucha gente tonta y que es manipulada por demagogos es muy reconfortante emocionalmente, al saber que uno no es parte de ellos, pero no explica muy bien por qué hay teclas que son fáciles de tocar y mediante qué métodos.
No se trata de comprender al Frente Nacional o al Amanecer Dorado, sino de
entender el éxito que puedan llegar a tener (o si no tienen tanto éxito, explicar por qué eso no es así, que como digo, sería algo muy tranquilizador de ser cierto, pero me da la impresión, quizás equivocada, de que no es así) y si éste puede ser amplificado por una incapacidad de la izquierda de abordar el tema sin tabúes.
"Defender la convivencia y luchar contra cualquier tipo de xenofobia y racismo" es una propuesta que mola, pero ¿en qué se concreta? Es una meta a la que se puede llegar de distintos enfoques y precisamente de esos enfoques, distintos (y a veces, excluyentes entre sí en cierta medida) es de lo que hablaba.