Ricardo Mella escribió:
La verdad es que no tengo ni idea de qué consideras "mísera" exactamente, pero muchos consideran "míseras" las casas cubanas, por ejemplo. Y sí, son casas viejas y bastante destartaladas. Pero si conocieran las chabolas inmundas en las que viven gran parte de los latinoamericanos dejarían de llamarlas "míseras". Me cuesta creer que las viviendas de la antigua RDA, por ejemplo, fuesen chabolas inmundas como las de Haití.
En todo caso no se trata sólo de la vivienda. Sólo el socialismo y los Estados del Bienestar han conseguido dotar de sanidad, educación, seguridad social, vivienda y unos mínimos vitales a toda la población, al margen de que ésta pueda seguir siendo pobre. El capitalismo por sí solo no sólo no consigue tal cosa, sino que el efecto que produce es el contrario: una miseria cada vez mayor a costa de una riqueza cada vez mayor para unos pocos.
Llamo mísera a una habitación de 16 metros para que vivan tres generaciones de la misma familia vistas como algo normal, por ejemplo, condiciones que en la Europa capitalista se consideran marginales hace décadas. Y sí, las casas de la RDA eran, comparadas con las de la RFA, espartanas por no decir míseras también. Cuando uno recorre Dresde fuera de las zonas turísticas da la impresión de que la guerra acabó hace diez años y no 70.
En Latinoamérica no he estado nunca, pero sí que bastante por el sudeste asiático. Y aún a pesar de la miseria de (por ejemplo) Manila me sigue pareciendo que las casas pre-apertura china son, al igual que las norcoreanas que he visto, míseras. Una cosa sí que siempre le reconozco a China frente a Filipinas: aquí no hay niños de la calle.
Aunque sí que haya 65 millones de niños dejados atrás por sus padres porque gracias al sistema de hukou implantado por los comunistas si te vas a trabajar a otra ciudad pierdes el derecho a la educación pública o la sanidad pública. Al menos eliminaron los arrestos por salir de tu zona de registro sin permiso, aunque aún se da la paradoja de que en mi grupo de amigos habitual los únicos residentes legales en Shanghai somos el que es de aquí, el taiwanés y yo. Todos los demás, chinos ellos, son residentes ilegales en su propio país.