Amoavé. Que una determinada área esté sometida a regulaciones no convierte a las empresas de dicha área en públicas. Las ONG's tienen montones de regulaciones y ventajas y no por ello son públicas. Por mucho que las cajas estuviesen profundamente intervenidas por el estatismo regulador, nunca fueron públicas. Nunca se pudo acceder a sus puestos de trabajo por oposiciones de la administración, por ejemplo. Nunca estuvieron dentro del organigrama de la función pública ni formaron parte de los presupuestos del estado. Siempre estuvieron aparte del sistema público, y la única parte en la que se podían encontrar gente que cobraba de la administración era en sus cargos directivos. Y cuando se fueron al carajo no hubo que "intervenirlas", hubo que
nacionalizarlas. Su titularidad nunca perteneció al estado. Por lo tanto, cuando los retardeds hablan de "banca pública" refiriendose a las cajas de ahorros, en realidad están mintiendo, por malicia o por ignorancia. En este país sólo hubo una banca pública en los últimos cuarenta años, que fué Argentaria, y no sólo no necesitó ser "intervenida", sinó que fué malbaratada por Aznar para beneficio de sus amiguetes. "Privatización" llamaron a aquel expolio, y los mismos que ahora se quejan de la mala gestión de las cajas aplaudían con la orejas por la pérdida de una entidad que no sólo tenía una evidente labor social más allá de organizar eventitos para amiguetes, sinó que incluso tenía beneficios. Pero es que estaba gestionada por funcionarios, no por caraduras con carnete del partido.
Y respecto a la banca privada, resulta que lleva siendo subvencionada de forma encubierta desde hace muchos años.
Las deducciones fiscales que disfrutan los bancos privados llevan siendo reformadas desde hace años, para beneficio de la banca y perjuicio de los ciudadanos.
Asín, por ejemplo en el 2013 el BBVA se benefició de una subvención encubierta por este rubro de casi 12.000 minolles de lereles. Por supuesto, el Banco Santander, que es aún más grande, recibió aún más subvención por medio de las exenciones fiscales.
Ni más ni menos que 17.000 millones de lereles que en vez de estar en las arcas del estado, están en las arcas del Santander.Y todo esto sin meternos en el espinoso tema de que la entidad que fabrica los euros se los da casi gratis a los bancos para que estos se los cobren bien caros a los estados y a los ciudadanos.