neckbearded sockshitter escribió:
eres gayer? te contrato como mi wedding planner si algún día decido sentar cabeza.
No soy gayer. Ni siquiera soy Alan Harper. Lo mío es la ultrahorterización de eventos.
Ejemplo: Si es una cena de navidad de, qué te diré yo, un bufete tipo Uría o Roca, la cosa se hará en el Florida Park, habrá foie, pero tras pasar por la plancha parecerá moco, el vino será de setenta la botella pero las copas llenas de mancha, habrá una rifa (adoro esa palabra: rifa) de un peluco de los que pesan un quintal y ameni(a)zará Jaimito Borromeo. Acabará con un concierto de Bustamante y baile. Eso sí: en los dispensadores de jabón habrá farlopa.
Tenemos tamién una comunión (o bar mitzvá) donde el niño va vestido de picoleto con capote (versión catalana: somatén del siglo XVIII con fusil de avancarga y todo). El niño suda y está prohibido regalarle dinero. Solo se admiten regalos con mucho nácar: una biblia nacarada, un boli nacarado, un reloj nacarado... Se merienda en un bar al lado de una gasolinera, sin jardín ni parque y todo lo que se sirve debe comerse con cuchillo y tenedor (o pala de pescado y tenedor) y exige una habilidad que sólo puede adquirirse en una academia británica de mayordomos. Al final, cada uno de los niños invitados se lleva una hostia. También hay farlopa.
Ah, y la versión "comunión laica". Igual, pero el niño va vestido de Robespierre. Si los padres firman una descarga de responsabilidades, hay guillotina y todo.