iggypop escribió:
Ni siquiera eso. Quicir que un servidor admira el valor militar de los soviéticos, que se enfrentaron a los nazis con uñas y dientes (aunque lo de que no había un solo fascista en la URSS es, me temo, una leyenda para consumo de inocentones), admira la temeridad de los pilotos de IL2, que embestían (sí, embestían) a los Messer enemigos.
Y también admira uno lo que significó el desembarco de Normandía, la Batalla de Inglaterra o las operaciones en el norte de África.
Pero todo eso es admiración militar. Una guerra no es justa. Nunca. En el mejor de los casos es necesaria y siempre exige de los contendientes civiles una dosis de hijoputismo notable, si quieren ganarla con el menor coste en vidas y dinero (y las guerras son extraordinariamente onerosas).
Es lo que hay y no es equiparar a nadie. Nos gusta el halo romántico y creer que el Barón Rojo era un noble enemigo, pero no, era un hijo de la gran puta y un asesino nato, mayormente porque nadie se sube en un trasto de madera y tela para matar enemigos si no tiene motivaciones personales muy discutibles. Y eso vale para cualquiera (de hecho, es cierto, los pilotos de caza respetaban, admiraban y apreciaban a sus enemigos: todos eran unos psicópatas, miembros de una hermandad).
Y es lo que hay dos. Los ejércitos dejan a su paso una enorme cantidad de cadáveres civiles, mujeres violadas, niños huérfanos, hambre y desesperación. Luego montan un desfile de pomporrutas imperiales para conmemorar su aaaah VICTORIA CONTRA EL FASCISMO (como si ellos hubieran actuado de un modo más noble que los fascistas a quienes combatían). Pero, ojo, no me toquen al Glorioso Ejército Rojo, esa Heroica Fuerza Popular...
Algunos parece que siguen sin afeitarse...
Valoraciones morales muy subjetivas y obviedades. Los militares son unos matarifes y las guerras muy putas, sí, ya lo sabemos, pero lo cierto es que el fascismo fue derrotado en toda Europa (salvo en Portugal y España) gracias sobre todo a los comunistas. Y no me refiero sólo al Ejército Rojo, sino también a miles de comunistas de todo el mundo que lucharon contra él, desde España en 1936 a Berlín en 1945. Y esa lucha no la hicieron por ganar ningún poder o privilegio, sino por idealismo y convicción. Y lo pagaron con su vida.
Y sí, si no fuese por el Ejército Rojo toda Europa habría bailado al paso de la oca durante unas cuantas décadas. Así que me alegro de que ganase la guerra aunque condene los crímenes que cometiese. Le agradecería lo mismo a las democracias occidentales a pesar también de sus propios e innumerables crímenes, si no fuese porque ellas sí apoyaron activamente al fascismo tanto antes como después de la segunda guerra mundial, y sólo se enfrentaron a él cuando sus intereses estaban en juego.