Malet escribió:
Espera que me repase la crítica de Losurdo y alomojó me atrevo a comentar algo.
La verdad es que me parece un concepto muy Guerrafriesco para establecer una dicotomía interesada y sesgada (y acontextual) entre el bien (ese oscidente güeno ahí) y los malvados soviéticos. Las características que supuestamente se predican del "totalitarismo" fueron compartidas en diversos periodos por muchos de los Estados supuestamente "liberales" (cuando no son características propias de los Estados modernos en cuanto tales).
Es cierto que el concepto, una vez acuñado y desarrollado, se empleó profusamente y de forma burda y nada sutil durante la guerra fría para señalar la intrínseca maldad de los regímenes comunistas alineados con la URSS. Pero su origen no tiene nada que ver con cuestiones de buenos o malos. En realidad lo acuñaron en torno a 1923 intelectuales antifascistas liberales como Giovanni Amendola. Luego lo hizo suyo el mismo fascismo italiano a través de Giovanni Gentile (el teórico más importante del régimen) y el mísmisimo Mussolini ("Todo en el Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado"). En palabras de Gentile: "para el fascista todo está en el Estado, y nada de humano o de espiritual existe, y menos aún de valor, fuera del Estado. En ese sentido, el fascismo es totalitario". Es decir, la absorción de la sociedad civil y del individuo en el estado es lo que supondría, para los primeros teóricos del término, la característica elemental del totalitarismo. Luego, expondré algunas definiciones, que es la única forma de poner en claro si el término es útil o no.
En resumen, el término surge como concepto definitorio del fascismo italiano y alcanzará su máxima expresión en al nazismo alemán, con la idea de "comunidad racial", como elemento añadido. Luego viene el debate añadido sobre el que seguro que profundizaremos, acerca de si su aplicación al sistema soviético, con sus diferencias y particularidades, es adecuado o no.
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Como dice Losurdo, si vamos a lo empírico, por ejemplo si se supone que en el totalitarismo es lo que diga el líder máximo y ya, en la totalitaria China Mao se tuvo que dar de hostias con el Politburó para mandar tropas a Corea mientras que Truman lo hizo solo y a espaldas del Congreso. Por lo que respecta a campos de concentración, persecución de la disidencia, propaganda, adoctrinamiento (ya no hablamos del racismo institucionalizado en EEUU o en las potencias coloniales) si vas a lo empírico también cuecen habas en todas partes. Y el error de esta categoría, según Losurdo, es transformar ciertas descripciones empíricas en una deducción lógica de carácter general. Y con eso hay dificultades, ¿por qué una de las características definitorias del "totalitarismo" es el "Partido Único" y no las políticas raciales y eugenésicas? Porque ahí por ejemplo las diferencias entre la URSS y la Alemania Nazi son patentes. Y como dice Losurdo, en América latina, en la segunda mitad de siglo, las páginas más negras no han sido escritas por el supuesto "totalitarismo", sino por la "lucha" contra él.
Bueno, no se trata de ver quiénes son más criminales o malos, sino de valorar el concepto desde un punto de vista filosófico, político y, sobre todo, histórico, para ver si es útil o no. La misma Arendt y los filósofos de Frankfurt consideran que la simiente del totalitarismo está en la propia Ilustración y, muy especialmente, en el imperialismo occidental y en las guerras coloniales. Pero, a su vez, para ellos, los totalitarismos del XX son fenómenos absolutamente novedosos, algo nunca visto hasta entonces. Yo soy de la opinión (y aquí entra mi tesis, que tampoco es nada original) de que la razón fundamental de esta novedad es el surgimiento de las masas en la esfera política y su empleo y movilización (en realidad, y a la larga, de forma más coreográfica y ornamental que real), especialmente en los procesos de nacionalización. Frente a un nacionalismo decimonónico, de élites culturales y políticas, a finales del XIX se va imponiendo la nacionalización de las masas a través de los sistemas educativos universales y las campañas de alfabetización, además de la aparición de los ejércitos de leva universal. La I Guerra Mundial, como primera guerra total (concepto que tiene mucho que ver con esto si aplicamos el adagio de Clausewitz de que "la guerra es la continuación de la política por otros medios") es el punto álgido de todo esto. Si metemos en una misma coctelera esta nacionalización de las masas y los nuevos movimientos políticos (fascismo y comunismo), el resultado es lo que podemos denominar sistemas totalitarios. Luego podemos ver qué características tienen, sus diferencias y eso.