Me autocito a beneficio del Sr. Serj, que se perdió momentos gloriosos del debate venezolano. Este es el Lopez en cuestión al que los peperos quieren premiar, supongo que porque comparten sus valores éticos:
gurb escribió:
Claro, que fuera número dos de eta y luego el principal dirigente no signfica que tuviera nada que ver con eta. Ni con el terrorismo, por supuesto, ni con lo que hiciera eta en los ochenta.
Veo que los no-cuñaos han perdido la memoria.
Ah, que no basta con que uno se proclame opositor al régimen, hay que ver en qué consiste esa oposición.
Pues mirusté, tiene Vd. toda la razón. Hay que mirar con lupa a esos presuntos opositores, no vaya a ser que tras una pretendida bondad nos encontremos con terroristas y golpistas.
Por ejemplo podemos echarle un vistazo al bueno de Leopoldo López Mendoza, el más importante de los "opositores" encarcelados.
Este buen hombre, criollo de buena familia, nieto de los fundadores del Centro Médico de San Bernardino en Caracas, sobrino-nieto de ministro venezolano, disfrutó de una educación reservada a la élite del mundo mundial: Princenton, Kenyon college, Harvard...
Una vez comprados los títulos, su mamá lo puso a currar de Analista, Asistente al Economista Jefe y Asesor Económico en la Coordinación de Planificación de Petróleos de Venezuela S.A.
Para los que no lo sepan, su mamá era la Gerente de Asuntos Públicos de la División de Servicios de Petróleos de Venezuela S.A, y descendiente del primer presidente venezolano, Cristobal Mendoza, y de una de las hermanas del propio Bolivar.
En 1999 decidió que había que pegar el salto a la política, y se mete en Primero Justicia, reconvirtiendolo de asociación cívica en partido político, mediante una generosa donación de dinero por parte de Petróleos de Venezuela S.A, dinero que en un principio se suponía que iba a ir a los proyectos sociales de la organización. Acto seguido a la reconversión de ONG en partido político, consigue la alcaldía de Chacao, uno de los distritos de Caracas. Ya como alcalde se lanza a un frenesí hormigonero, promoviendo satanazos que producen sus buenos sobres para todos los implicados.
Ya bien consolidado, comienza a participar en la organización de las huelgas que conducirían al golpe de estado de 2002. Estas huelgas tuvieron su foco en la empresa de mamá, Petróleos de Venezuela S.A, y contaron con el apoyo mediático de los medios de comunicación privados, que no dudaban en arengar a la ciudadanía y a los militares contra el legítimo gobierno venezolano. El propio Leopoldo López participó en el arresto del ministro de Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacín. Para los que no lo recuerden, nuestro país hizo un ridículo espantoso en esa ocasión gracias a Aznar y su gabinete, que perdieron el culo para darle la bienvenida al gobierno golpista, donde como ministro de finanzas (ahí es ná) figuraba Leopoldo Martínez, diputado compañero de partido de nuestro opositor favorito.
Aquí hago un inciso para recordar que quizá el mayor error de Chavez fue no comportarse como un dictador, al estilo de Franco, Pinochet o Videla, y amnistiar a los golpistas en vez de mandarlos a alimentar a los peces o a abonar las cunetas. Eso no impidió, por supuesto, que la agit-prop lo siguiese tachando de dictador.
Tras este pequeño revés nuestro héroe por la livertaz decide bajar un poco el perfil y dedicarse a sus negocietes y a seguir politiqueando, hasta que los jueces en 2008 le inhabilitan para los cargos públicos por el asunto aquél de las donaciones que su mamá le hizo de la pasta de Petróleos de Venezuela S.A. para montar un partido de la nada. En este periodo de politiqueo abandona el partido que fundó, Justicia Primero y se mete en Un Tiempo Nuevo. También termina abandonando este partido porque, según él, "los partidos tradicionales no permiten el surgimiento de nuevos liderazgos". Podría montar un nuevo partido, digo yo. Pero ahora tendría que pagárselo de su bolsillo, y me da que eso no es tradición entre los ciudadanos de bien y de orden. Además, le siguieron llegando condenas por desvío de fondos, algo que parece costumbre en el personaje. Esta vez, en vez de robar a los niños pobres se conformó con trincar los pagos para alumbrado público y las nóminas de policías, bomberos y maestros. Pero es que las subvenciones de la secretaría de estado estadounidense también están de capa caída, con el rollo de la crisis. Al final, el bueno de Leopoldo se ha visto reducido a montar manifas ilegales contra el gobierno donde se acumulan los muertos y heridos, y a conspirar con sus conmilitones, entre otras cosas porque su inhabilitación ha conducido a que en su feudo acabe otro criollo gobernando y la ciudadanía no eche de menos a nuestro luchador por la livertaz.
Así que en resumidas cuentas, tenemos a un elemento que se dedica a malversar pasta, a recibir subvenciones de gobiernos enemigos, convicto y confeso de sedición y terrorismo, cabecilla golpista y oligarca por los cuatro costados, y resulta que parece mal que lo compare con Josu Ternera. Por lo menos el vasco no se agenciaba la pasta de los niños pobres.
En otro momento hablaré de el primo carnal de Leopoldo Lopez Mendoza, el genial Thor Halvorssen Mendoza, prolífico cineasta que podríamos considerar el Ken Loach venezolano.