En los Estados Unidos, en los setenta, una menor proporción de negros que de blancos se empleaba en la agricultura (una vuelta de campana a la situación tradicional) pero una proporción significativamente más alta de braceros de origen mejicano con respecto a los blancos estaban empleados, el 7% y el 4% respectivamente en 1977. Al contrario que en la URSS, las rentas rurales son más altas en las regiones más desarrolladas de EEUU. En 1970, los salarios agrícolas en el Sur de EEUU promediaban 8,35 dólares al día comparados con 11,15 dólares al día en el Oeste y 9,95 dólares en el Noroeste; además, las minorías étnicas en EEUU ganan menos que los grupos étnicos dominantes, una vez más al contrario que pasa en la URSS. En 1970 los trabajadores agrícolas no blancos ganaban 8 dólares al día en comparación con 9,70 dólares de los blancos (20)
Los ingresos promedio por adulto en las cinco Repúblicas Centrales de Asia en la URSS estaban un 1% por debajo de la renta nacional en la URSS, mientras que los salarios mensuales promedios sólo se hallaban un 5% por debajo en 1978. Aunque en rigor no sean del todo comparables, esto puede considerarse a la luz de la ratio de renta de negros y blancos en EEUU en 1970, un 61%, es decir un 39% por debajo de la renta nacional. (21)
Aunque las disparidades de renta entre las nacionalidades de la URSS ha venido disminuyendo con rapidez a lo largo de los años y ha alcanzado el punto donde existen relativamente pocas diferencias, en los Estados Unidos durante los 70 las disparidades de renta se han incrementado a favor de las familias blancas.
En la Unión Soviética, en contraste con los EEUU y otros países capitalistas, las escalas salariales son uniformes en el país (con la salvedad de que se ofrecen algunas primas sobre los salarios básicos en áreas remotas donde se fomenta el desarrollo económico)
De este modo los trabajadores del Asia Central y de la zona Transcaucásica reciben los mismos salarios por los mismos trabajos que los trabajadores de Rusia, es decir, que los trabajadores industriales de las nacionalidades asiáticas reciben la misma retribución que los trabajadores rusos. Según Nove y Newth, “No existe prueba alguna de discriminación salarial” (22) Debido a la falta de desarrollo en el pasado, sin embargo, las nacionalidades asiáticas aún están infra-representadas en los trabajos mejor cualificados y mejor pagados, y en la clase obrera industrial en general; por tanto no se benefician por completo de las escalas salariales de toda la Unión. Sin embargo cada vez más se están incorporando a trabajos industriales, por lo que las disparidades económicas restantes están desapareciendo (23)
Los subsidios, las pensiones, la educación y la sanidad gratuita, así como otros servicios sociales, están estandarizados en la Unión Soviética (al contrario que en EEUU donde el Estado del Bienestar en los países pobres es menos generoso que en los más ricos) Esos servicios mejoran considerablemente los niveles de vida de la población asiática, si bien los habitantes del Asia Central reciben menos per cápita en lo que al “salario social” se refiere debido a que sus población trabaja más en el campo que los obreros soviéticos. Sin embargo, las áreas relativamente atrasadas comparten, en términos de igualdad formal, los beneficios de los servicios sociales de la URSS en su conjunto, y la carga financiera parece recaer de forma desproporcionada en los “más avanzados” rusos, ucranianos, etc (24)
Tanto la industrialización como la rápida mejora en los niveles de vida en el Asia Soviética han sido en gran medida subsidiados por la URSS europea. Gran parte de su desarrollo industrial, en especial antes de 1955, se financiaba directamente de los presupuestos de la Unión (más que con los presupuestos de las repúblicas locales) (25) Casi todos los bienes de capital importados al Asia Soviética durante el periodo de industrialización provenían de la zona europea de la URSS, a través de asignaciones del plan central, con el fin de desarrollar estas regiones. Según Nove y Newth “parece razonable concluir que este flujo de capital, proveniente principalmente de Rusia, representó una ganancia neta para las repúblicas, después de hacer todos los matices necesarios para factores compensatorios” (26)
“A las repúblicas asiáticas se les ha pedido históricamente proveer un menor porcentaje de sus ingresos al presupuesto de la Unión del que se pedía a las repúblicas europeas. Igualmente, los impuestos a las empresas en el Asia Soviética aportaban una cantidad relativamente escasa al presupuesto central. Los impuestos sobre los beneficios empresariales en Uzbekistán en 1961, por ejemplo, eran menos de la mitad que el promedio per cápita de la Unión”. (27)
“En gran medida, se permitía que retuvieran más generados en su territorio que el promedio proporcional de los ingresos que se retenían en el promedio de toda la Unión, para financiar el desarrollo económico y social. Y esto era consecuencia del hecho de que la inversión y el gasto educativo, en sanidad y en inversión en estas regiones era mayor en relación con los recursos locales que en cualquier otro lugar de la Unión Soviética… se sigue de la evidencia financiera, que la conexión rusa, ser miembros de una comunidad mayor y más desarrollada, facilitaba en gran medida el progreso social y económico conseguido en esas regiones” (28)
Tanto en EEUU como en la URSS ha existido una tendencia a la desaparición de las disparidades en renta per cápita entre las regiones; sin embargo, existen diferencias cualitativas en el modo en que este proceso se logra en las dos naciones. En URSS europea, al contrario que en virtualmente todos los países capitalistas avanzados, no se ha experimentado una inmigración de trabajadores potenciales en la industria y los servicios procedentes de regiones más pobres. En los EEUU sí han existido procesos migratorios internos, con los blancos pobres y los negros emigrando al norte, y la emigración de latinoamericanos a los EEUU; el Reino Unido ha acogido a emigrantes de la India oriental y occidental, franceses, portugueses, árabes, etc, y Alemania, turcos, italianos, etc. La dirección de la inmigración dentro de la URSS se ha producido, por el contrario, desde las regiones más desarrolladas a las menos; esto es consecuencia de una política estatal de una vigorosa inversión en las áreas menos desarrolladas y la subsiguiente aparición de nuevas oportunidades laborales (especialmente para los sectores más cualificados) en las regiones menos desarrolladas. EN el mundo capitalista, la migración laboral de pueblos periféricos a los países avanzados tiene como causa un paro masivo en sus países de origen y el deseo de ganar unos salarios considerablemente más altos de lo que de permanecer en ellos sería posible.
En la URSS la migración se produce a un clima opuesto, mediante primas salariales en el caso de las áreas más remotas. En el mundo capitalista el capital afluye a las áreas de inferiores niveles salariales para minimizar los costes, pero como los salarios son bastante uniformes en la URSS la minimización del coste laboral no puede entrar en consideración.
El crecimiento diferencial de la industria en las regiones menos desarrolladas es más bien materia de política estatal para igualar el nivel de desarrollo en el país en su conjunto.
En buena medida la industrialización de las repúblicas asiáticas se ha integrado con los recursos locales. Por ejemplo, la República Uzbeka es la principal productora de tractores para plantar y limpiar el algodón. Azerbaiyán es el principal productor de maquinaria de perforación, Y armenia es el centro para la metalurgia no ferrosa, siendo rica en molibdeno y aluminio así como en otros metales raros (29)
En conjunto, afirmamos que las políticas económicas y sociales soviéticas han tenido un éxito bastante grande en el Asia soviética. Tanto que muchos académicos occidentales especulan sobre el “efecto subversivo” de tal “escaparate soviético” podría tener en las regiones adyacentes de medio oriente si su gente fuera consciente de las condiciones al otro lado de la frontera.
Se acepta universalmente que ese desarrollo económico se ha conseguido debido a los esfuerzos soviéticos:
“La Unión Soviética en los últimos 50 años ha llevado a cabo experimentos sociales… para elevar el nivel de vida de sus minorías asiáticas muy por encima de sus vecinos de los que no se distinguían nada en 1917… El meollo del “mensaje” soviético, es que un país en desarrollo se puede convertir rápidamente en un país desarrollado industrialmente como lo ha hecho la Unión Soviética, con una dependencia mínima del capital occidental. No hay evidencia de que tanto en el flujo de recursos como en los efectos sobre las condiciones económicas en Asia exista una relación colonial o neocolonial. Más bien las pruebas indican que se han llevado a cabo esfuerzos considerables para modernizar estas regiones con el fin de que alcancen el nivel económico de la URSS europea”.
Bienestar.
Antes de la revolución bolchevique existían muy pocos servicios médicos modernos en las colonias asiáticas de Rusia. Los estándares de sanidad y nutricionales eran bajos, y como resultado la esperanza de vida era muy baja, como era alta la mortalidad infantil.
El sistema soviético redujo radicalmente la tasa de mortalidad y por lo tanto incrementó la esperanza de vida. Las estadísticas por cada república no están disponibles para el periodo posterior a mediados de los sesenta, pero la tasa de mortalidad a grandes rasgos para las cinco repúblicas soviéticas centrales era de 6.0 por 1.000, y para Azerbaiyán del 7.0 por 1,000 comparado con 7.2 para la URSS en su conjunto. En 1965 la tasa en EEUU era 9.4 para los blanco y 9,9 para los no blancos (31)
Según Nove y Newth, existe cierta evidencia que sugiere que las diferencias regionales en las tasas de mortalidad soviéticas se deben ahora… principalmente a diferencias en la estructura de edad más que a las condiciones médicas o sanitarias. En Turquía en 1959, la tasa de mortalidad en las ciudades era 12.9 por 1,000 y mucho más alta en el campo. En Irán era aproximadamente el 25 por 1,000.
Nove y Newth estiman que las tasas de mortalidad en Turquía e Irán en su conjunto pueden muy bien ser tres veces las existentes en el Asia Soviética Central (35) Esas elevadas tasas de mortalidad, en común con las existentes en Asia Central antes de la revolución se deben sobre todo a una elevada mortalidad infantil y a condiciones sanitarias inferiores. En 1975, la mortalidad infantil estimada en el Asia Soviética Central, aunque elevada para los patrones europeos contemporáneos era el 30% de la de Turquía, el 38% de la de Irán, y el 17% de la de Afganistán. La tasa de mortalidad estimada en el Asia Central de 46 por 1.000 era más o menos equivalente a la de Italia en 1960. (36)
La sanidad pública soviética, así como con una mejor nutrición, han hecho que en ese aspect el Asia Central este en los patrones del Oeste de Europa. Ha poca diferencia en el gasto per cápita en medicina entre el Asia Soviética y la Europa Soviética. Por ejemplo en 1959, el gato per cápita era 14.1 rublos en Uzbekistán, 16,5 en Kazajstán, 17,7 e Georgia y 18,9 en Rusia (37)
En 1968 el número de camas de hospital por cada 10.000 habitantes en las cinco Repúblicas de Asia Central era 99,8 y en Azerbaiyán 87.8. Esto se compara con el promedio soviético de 104.1 por 10.000. En 1971 había 21 doctores por 10.000 en las cinco repúblicas y 25 por 10.000 en Azerbaiyán, comparado con u promedio de 28 por 10.000 en la URSS. La ligera diferencia entre las áreas eslavas y asiáticas parece tener como causa el hecho de que la población asiática es mucho más joven (y por lo tanto más saludable) que la población europea.
Esa atención médica virtualmente idéntica en toda la URSS, reflejada en el número de doctores y camas de hospital per cápita y gasto en atención médica es una mejora radical en relación con las condiciones anteriores al socialismo.
Por ejemplo, en 1913 el número de camas per cápita en las cinco repúblicas asiáticas era de 2 por 10.000 en comparación con 15 por 10.000 en la misma Rusia; la mayoría de las camas se reservaban para los inmigrantes europeos y funcionarios, y la ratio de los médicos en relación con la población era de 30 por millón, comparado con 150 por millón en Rusia (38)
El contraste entre el Asia Soviética y las áreas vecinas es particularmente revelador. En 1970 Irán tenía 3 doctores y 13 camas de hospital por 10.000 habitantes; mientras que Turquía tenía cinco doctores y 20 camas de hospital por 10.000 habitantes. (39)
La diferencia cualitativa en el tratamiento médico entre el Asia Soviética y las áreas equivalentes del medio oriente debe también recalcarse. En Irán y en Turquía los médicos y los hospitales se concentran sobre todo en las grandes ciudades y están disponibles sólo para aquellos que puedan costearse dicha atención médica. En el Asia Soviética, el tratamiento médico está disponible tanto en áreas rurales como urbanas y está disponible para todos en función de la necesidad. Según la Comisión Económica de las ONU para Europa “el tratamiento médico en el Asia Soviética “ha mejorado tan impactantemente en el periodo soviético que la comparación relevante ya no es con los países vecinos de asía, sino con los países de Europa Occidental. (40)
El progreso de la parte más atrasada de Asia Central es notable. En 1961 incluso Tadzhikistan tenía un medico por 950 habitantes, con tres o cuatro auxiliares reforzando a cada médico, y una cama de hospital para cada 140 habitantes. Esto es un estado de cosas que los estados vecinos, e incluso algunos Estados europeos, pueden muy bien envidiar. 41
Mientras que la ratio de médicos por adulto en la URSS era de 1,63 en los Estados Unidos en 1970 la ratio per cápita entre los Estados era 2:62; Nueva York tenía 233 médicos por cada 100.000 habitantes y Mississippi 89 por 100.000. En el mismo año Puerto Rico tenía 91 doctores por cada 100.000 habitantes, y 35 camas de hospitales por 10.000, comparada con el promedio metropolitano de 150 por 10.000.
Debido a que el sistema sanitario en EEUU es en gran medida privado existe una considerable diferencia entre la disponibilidad de un tratamiento de elevada cualidad en cualquier área dada- con las minorías étnicas más pobres sufriendo de forma desproporcionada. Ese diferencial en el patrón de atención médica basado en factores económicos, combinado con una dieta inadecuada, pobres condiciones sanitarias, trabajos y barrios peligrosos, y la mayor tensión asociada con el trabajo manual, la pobreza y el racismo, producen tasas de mortalidad mucho más altas para la mayoría de las minorías étnicas que para la mayoría ética en EEUU. En 1977 la tasa de moralidad de los negros comprendidos entre los 25 y los 44 años promediaba 2.5 veces más que la de los blancos, o lo que es igual un negro en el grupo de edad señalado tiene 2.5 veces más probabilidades de morir en un año dado que un blanco de la misma edad. Los negros del grupo de edad de 45 a 54 mueren a una tasa 2 veces mayor que los blancos (43) Asegurando la atención sanitaria a sus minorías étnicas y nacionales la URSS es claramente mucho más eficaz que los Estados Unidos.
Educación.
Antes de la Revolución Bolchevique, la gran mayoría de los pueblos del Asia Central eran analfabetos. Incluso en 1926, una década después de la Revolución, sólo un 3,8% del pueblo en Tadyikistán, 11,6% en Uzbekistán, 14 en Turkmenistán y 16,5% en Kirgizia estaban alfabetizados: y eso teniendo en cuenta que una mayor proporción de las personas alfabetizadas eran de hecho emigrantes rusos. Pero a finales de 1930 la mayoría de la gente en la URSS sabía leer y escribir, y a finales de 1950 la alfabetización era virtualmente universal (ver Tabla 2.4)
Ese logro en el Asia Soviética era especialmente notable entre las mujeres y las niñas que, en esta zona en su mayor parte musulmana, estaban tradicionalmente confinadas al hogar.
En Irán, en 1971, el 63,1% de la población total y el 74,5% de todas las mujeres eran analfabetas, y en 1975, en Turquía lo mismo se aplicaba al 39,7% de la población total y al 56,9% de las mujeres (44) El marcado contraste entre el Asia Soviética y las regiones del próximo oriente no puede ser más claro.
El número de estudiantes escolares en las repúblicas asiáticas se incremento después de la revolución. En Rusia el número de estudiantes de todo tipo se incremento 3,6 veces entre 1914-15 y 1978-79, comparado con 2000 veces en la República de Tadzhikistán, 200 veces en la República Uzbeja, 100 veces en la República Kirguisa, y 90 veces en Turkmenistán (ver tabla 2.5)
En 1939 el 2.2% of Kazakhs, 1.5% de los Uzbecos, el 1.4% of Turkmenos, el 1.2% of
Tadzhiks y el 0.9% of Kirguises habían recibido una educación secundaria (al menos 7 años de escolarización) comparado con la media soviética del 8m3%. Pero en 1959, sin embargo el, 24.2% de los Turkmenos, 20.8% de los Uzbekos, el 20. 1% de los Tadzhiks, el 19.9% de los Kirguises, and 18.2% of Kazakos recibían esa educación en comparación con el 28,1% de la población soviética en su conjunto (esas cifras se refieren a las nacionalidades no a los residentes de las repúblicas (45)
Aún si se considera el enorme número de niños entre las nacionalidades musulmanas, y el relativo atraso de las escuelas rurales que aún persiste, estas nacionalidades están en camino de alcanzar el nivel general de la población soviética, y todo esto en el espacio de un par de décadas. Uno de los fundamentos de este gran avance en la educación secundaria, es que se está creando un fondo de fuerza laboral muy cualificada (46)
En EEUU, en 1960, el 20,1% de los negros por encima de los 25 años habían completado la educación secundaria, en comparación con el 43,2% de los blancos (47)
Está ratio contrasta con la comparable soviética en 1959 de los asiáticos y europeos que completaron la educación secundaria. En 1970 los Portorriqueños por encima de los 25 años promediaban un total de 6,9 años de escolarización en comparación con 12.2 para los EEUU. Estas cifras reflejan el progreso comparablemente inmenso realizado por las minorías en relación con la educación en la URSS.
El gasto soviético per cápita en educación en las áreas asiáticas y trascaucásicas ha sido regularmente más alto que en las áreas europeas. Por ejemplo en 1955 el gasto anual per cápita en Azerbaiyán era 1.18 veces el de la URSS en promedio; en Turkmenistán 1,30 veces, en Tayikistán 1,27 veces, en Kirguisia 1,15 veces y en Uzbekistán 1,00 el del promedio de la URSS. Eso se debe a las mayores tasas de nacimiento en Asia Central. En 1955 las Repúblicas Asiáticas y Transcaucásicas tenían el 15% de la población pero el 18% de los niños escolarizados y el 18% de los profesores (50) En la mayoría de los casos, la proporción más alta de niños en edad escolar, que se corresponde casi exactamente con la distribución de profesores, es proporcional prácticamente al gasto adicional en las repúblicas.
La práctica soviética de asignar recursos de manera proporcional al número de estudiantes difiere radicalmente de la práctica norteamericana de gastar mucho más por estudiante en las áreas ricas que en las pobres, así como mantener significativamente más bajas ratios de estudiantes/colegios en las áreas y distritos más ricos. En 1975, el Estado de Nueva York gastaba 409 dólares en los estudiantes de primaria y secundaria en comparación con 194 por estudiante en Kentucky y 197 en Mississippi. En Nueva York (ciudad) en 1970 la ratio entre estudiantes y maestros era de 18.5 a 1 y en San Francisco de 19.2 a 1, comparado con 29.2 a 1 para Detroit y 28.5 a 1 en San Luis (51) La variación, tanto en los fondos asignados por estudiante y la ratio de estudiantes/maestros, es significativamente mayor entre los barrios ricos suburbanos y los barrios urbanos y guetos y las áreas rurales empobrecidas (por ejemplo los Apalaches en el Sur) que entre Estados y ciudades.
En educación superior los pueblos asiáticos han realizado también grandes progresos. En la URSS en 1970-71, seis nacionalidades tenían una mayor ratio de estudiantes universitarios/población que la media nacional: los judíos 2.60, los Georgianos 1.43, los armenios 1.34, los Rusos 1,12 los Azerbaiyanos 1.04. Las nacionalidades asiáticas se comparaban favorablemente con los europeos en todos los casos en este aspecto; por ejemplo además los asiáticos están por encima de los Ucranianos y letones (todos estos están por encima el 80% de la media de la URSS)
De todas las repúblicas sólo Uzbekistán está gastando significativamente menos en educación superior por alumno que la república rusa. El mayor gasto por estudiante se da en Armenia y Estonia donde es un 28% más elevado que en la república rusa (ver tabla 2.6)
Los soviéticos han logrado una igualdad virtual para las nacionalidades asiáticas tanto en esfuerzo invertido en educación superior como en resultados. Para apreciar los logros soviéticos, las realizaciones educativas deben comparase con áreas comparables del medio oriente, como Turquía e Irán.
En 1959 el número de estudiantes en la educación superior en Irán era del 9 por 10.000 y en Turquía 15 por 10.000. (52) Esto se compara con 194 por 10.000 en Azerbaiyán, 147 por Tukmenistán y 132 para Tadtikistán, que comparten los mismos grupos étnicos que Turquía e Irán (en cifras de 1970-1971)
Esto representa una ratio de 10 veces más a favor de las poblaciones soviéticas equivalentes (53) En 1970, en los EEUU, la ratio de estudiantes totales de educación superior en relación con la población era de 239 por 10.000. Con 153 para los negros (el 64% de la tasa nacional) y el 11.3% para los latinos. El acceso a la educación superior de las minorías nacionales en la URSS es significativamente más elevado que en los EEUU.
Los avances educativos de los asiáticos soviéticos se reflejan en las estadísticas de científicos por nacionalidad. La política gubernamental ha tenido como fin desarrollar de manera sistemática una inteligencia nacional en cada república.
Aunque el promedio de los científicos per cápita en las siete nacionalidades asiáticas (incluyendo a los Tátaros) es sólo un 43% del promedio soviético, como no había virtualmente una intelectualidad autóctona en la región asiática antes de la Revolución Bolchevique, ha supuesto un gran avance. También debe notarse que debido al hecho de que en comparación con los grupos europeos la población asiática es significativamente más joven, computar una ratio de sobre-representación sobre una base per-cápita, más que sobre una base de personas empleadas, reduce sustancialmente el índice para los pueblos asiáticos y lo eleva para las poblaciones europeas de mayor edad. Cuando se toma la estructura de edad en cuenta la representación de los trabajadores científicos de las nacionalidades asiáticas sube al 50%. A pesar de todo, como lleva tiempo desarrollar una intelectualidad nativa partiendo de una sociedad atrasada, incluso bajo las condiciones más favorables, muchos científicos en las república asiáticas son personas que han emigrado de la URSS europea. Eso no es un resultado de políticas de “rusificación” o de discriminación, como atestigua el reducido grado de implicación de la intelectualidad eslava en Georgia y Armenia, y el hecho de que los georginaos y armenios están más representados entre la intelectualidad científica que cualquier otro grupo con excepción de los judíos. En 1969, el 94% de todos los científicos en Armenia eran Armenios, en tanto que casi la mitad del total de los científicos armenios trabajaban fuera de Armenia (58)
Según Wheeler “… los mismos patrones con relación a la educación básica, secundaria y superior se dan en toda la unión, y los puestos académicos, ya sea en ciencia pura o en tecnología, parecen abiertos a todos”. Wheeler también hace notar que a mediados de los 60 el presidente de la Academia Uzbeka de Ciencias era un geólogo uzbeko de contrastada reputación internacional que no había aprendido a leer hasta que tenía 19 años. (56)
Desarrollo cultural.
La política soviética ha consistido en animar el desarrollo de las culturas nacionales y la preservación de los lenguajes nativos. * Bajo los zares se implantó una política de rusificación forzada, pero ahora la educación se imparte en los lenguajes nativos, así como los medios de comunicación.
El ruso se enseña como segundo lenguaje en el país, tanto por su función de lengua franca como por el hecho de que al ser uno de los idiomas más importantes del mundo, permite el acceso a un más amplio campo de escritos literarios y científicos de los que podría ser posible traducir a las lenguas más minoritarias.
Se publican numerosos libros, revistas y periódicos, y los ciudadanos de la URSS de razas diferentes tienen los mismos derechos.
• La Constitución Soviética (artículo 36) concreta los derechos formales de las minorías nacionales en la URSS:
“Los ciudadanos de la URSS de diferentes etnias y nacionalidades poseen iguales derechos. El ejercicio de estos derechos se asegura mediante una política de desarrollo integral y de aproximación de todas las naciones y nacionalidades de la URSS; educando a los ciudadanos en el espíritu del patriotismo soviético y del internacionalismo socialista, así como mediante la posibilidad de emplear sus propias lenguas y las lenguas de otros pueblos de la URSS: Cualquier limitación directa o indirecta de los derechos de los ciudadanos, o la instauración de privilegios directos o indirectos sobre la base de la racionalidad o la raza, o la defensa de la superioridad racial o nacional, el desprecio o la hostilidad a otros pueblos serán penados por la ley”.
Las publicaciones en los lenguajes nativos en las distintas repúblicas son a grandes rasgos proporcionales a la población local de esas nacionalidades.
En muchas repúblicas la porción de la circulación total de obras en los lenguajes nativos es mayor que el número de títulos, por ejemplo en Kazajistán, alrededor de un tercio de las obras publicadas son en Kazako, pero más de la mitad de la circulación es de libros en Kazako (57) En Azerbaiyán, el 81% de los periódicos y el 97% de las revistas está en el lenguaje nativo.
En Kirguisia tanto la circulación de revistas como el porcentaje de las copias totales de libros publicados en Kirguís es mucho mayor que la proporción de títulos en Kirguís. (58)
El número anual de copias de nuevos libros publicados en los idiomas nativos del Asia Soviética varía de 2.4 per cápita en Turkmeno, Uzbeko y Kazako, al 2.2 en Kirguís, y el 1.9 en Azerbaiyano y del 1.7 en Tadzik. (ver tabla 2.

Antes de la revolución bolquevique no se publicaban virtualmente libros en cualquiera de esas lenguas. Los pocos libros escritos por nativos se publicaban fuera de sus países en lenguas no vernáculas. La impresión en las lenguas de Asia Central se limitaba estrictamente a la litografía directa, o sea, la reproducción del material escrito sobre piedra a mano. Sólo el Kazako y el Turkmeno estaban comenzando a asumir una forma literaria. (59)
En la URSS la mayor ratio de libros publicados per cápita se da en Estonio y Lituano, con ratios de 8,9 y 7,4 per cápita en 1970 (Ver Tabla 2.

La ratio de libros en ruso per cápita publicados cada año en 1970 era 5,6. Naturalmente el número de libros en ruso es considerablemente mayor que en las lenguas asiáticas puesto que muchos de los trabajos científicos y técnicos, así como sobre la literatura mundial y monografías especiales emplean esta lengua. El ruso lo leen los expertos y la intelectualidad en general como un segundo lenguaje en la nación. Pero las cifras de las repúblicas bálticas atestiguan el hecho de que esto no es un resultado de políticas de rusificación o de la supresión de las lenguas locales.
Para al menos un 80% de las principales nacionalidades en la URSS, con la excepción de los judíos, su lengua materna es su lengua principal. El porcentaje es más elevado, casi del 99% se da en el Asia soviética.
Todas las nacionalidades de la URSS pueden elegir recibir educación en sus lenguas vernáculas, y todas las principales nacionalidades pueden recibir toda su educación universitaria en el lenguaje de su república. (60) Que la mayoría de los estudiantes de las distintas nacionalidades se aprovechan de esta opción sin discriminación alguna ha sido reconocido por muchos académicos occidentales. Por ejemplo, en Lituania, los estudiantes que comienzan su educación el Lituano no sufren discriminación en los niveles superiores; la instrucción universitaria es casi universalmente en Lituano (61) La mayoría de los estudiantes en los países bálticos reciben educación en su lengua. En las escuelas primarias de Estonia, por ejemplo el 73% emplean el Estonia y el 8% emplean indistintamente el ruso y el estonio. En 1960, el 89% de los universitarios estudiaba en estonio. Además un número significativo de nacionales rusos iban a escuelas en estonio en todos los niveles (62)
En el Asia Central, sin embargo, existe un número desproporcionado de emigrantes no asiáticos con educación superior (el 30% en 1959) incluso aunque representaban alrededor del 20% de la población. Sin embargo, en comparación con la situación anterior a la revolución, o incluso con la existente a finales de los años 20, el progreso en este contexto es significativo. Para citar a un académico occidental “cuando esta situación se compara con la de hace treinta años cuando no había instituciones de educación superior a las que pudieran asistir los musulmanes, el progreso puede considerarse como muy notable”. (63)
No hay una tendencia a que los lenguajes latinos se vean minados y reemplazados por el ruso; la evidencia indica precisamente lo opuesto, incluyendo campañas patrocinadas oficialmente para purgar los lenguajes nativos de “rusianismos”. De 1959 a 1970 el porcentaje de Azerbaiyanos que hablaban su lengua nativa se incrementó del 97,6% al 98,2% (y de estos sólo el 16,6% dijeron que hablaban ruso como segunda lengua). (65) De modo parecido sucede con los Uzbekos, de los que en 1970 sólo el 13% decían que hablaban ruso como segundo lenguaje.
La política lingüística norteamericana contrasta muy acusadamente con la de la URSS. La tradición puesta en práctica en las políticas de las escuelas, los tribunales y las instituciones gubernamentales ha sido hacer el inglés el único lenguaje aceptable. Como parte de la política oficial de “americanización”, las lenguas de los distintos grupos de inmigrantes europeos, así como los de los pueblos nativos y de los negros traídos a la fuerza de África, de los hispanos y de otros lenguajes latinos de emigrantes recientes procedentes de Latinoamérica, han sido socavados, así como su cultura y prácticas nacionales. La política norteamericana ha consistido sistemáticamente en someter a todos los residentes en EEUU a un “crisol” en el que el lenguaje inglés y los “valores americanos” son universales. Tradicionalmente, la educación en todas las escuelas públicas era en inglés, el sistema legal sólo operaba en inglés, como las señales de tráfico y así sucesivamente.
A principios de los sesenta, el modelo político de americanización forzada monolinguística y monocultural se atenuó en cierto grado con la aprobación de una Ley Federal para la Educación Bilingüe que concedía subvenciones a los colegios de distritos que deseaban implantar programas de educación bilingüe (la decisión de implantar o no esos programas quedaba enteramente en manos de cada distrito). En 1972 el Tribunal Supremo dictaminó que aquellos distritos con una gran proporción de estudiantes de lengua no inglesa violaban los “derechos civiles” de esos estudiantes al no ofrecer programas bilingües para los mismos, pero no especificaba como debería implementarse esto.
En 1975, para cumplir con la decisión del Supremo, el ministerio de educación desarrollo una serie de directrices (que no obstante carecían de valor de ley) para establecer programas de educación bilingüe. La cuestión de la educación bilingüe fue muy polémica a finales de los 70 y principios de los 80. Algunos defendían el currículo básico debería enseñarse en todos los lenguajes allí donde la mayoría de los estudiantes no hablaran inglés, otros que deberían estar disponibles cursos especiales para enseñar inglés a los no nativos, para prepararlos para una educación básica en inglés, y otros que decían que la política tradicional de “nada o te hundes”, (sin que hubiera requisitos federales o estatales para la instrucción en lengua no inglesa) debería continuar a discreción de cada distrito escolar.
Por último, a finales de 1980, el gobierno decretó directrices estrictas que hacían que aquellos distritos escolares con más de 25 estudiantes que hablaran el mismo lenguaje extranjero deberían recibir instrucción tanto en su propio idioma como en inglés. La primera ley oficial del nuevo ministro de educación de la administración Reagan en 1981 fue revocar esos requisitos como “duros, inflexibles, gravosos y muy costosos” (66)
En 1980, aproximadamente 500, o el 3%, de alrededor de 16.500 distritos escolares de EEUU tenían algún tipo de programa de educación bilingüe. En el año fiscal de 1981 el gobierno federal concedió a esos 500 distritos 175 millones de dólares de subvención para financiar esos programas. Se ha estimado que en 1980 existían 3.5 millones de escuelas para niños no angloparlantes en edad escolar; 70% de las cuales eran para alumnos cuya lengua nativa era el castellano. En Nueva York, por ejemplo, el 30% de los estudiantes eran latinoamericanos (67) El subsidio federal para la educación bilingüe promedia 50 dólares para los estudiantes que no hablan inglés, o un tercio de millón por distrito escolar con programas bilingües. Comparada con la política lingüística soviética, los esfuerzos americanos son insignificantes.
En la URSS el ruso se enseña como un segundo lenguaje en todas las repúblicas. Para avanzar en la mayoría de las carreras profesionales cuando se llega a un punto de cualificación la capacidad de leer y escribir en ruso es esencial. Esto se debe a, por citar al prominente disidente soviético Roy Medvedev, no puedes pasar sin la lengua rusa que permite que las diferentes nacionalidades se comuniquen entre sí. La mayor parte de los trabajos científicos y de las obras literarias se publican en ruso en todas las repúblicas. Un libro de matemáticas publicado en Georgia, no tendrá mucha circulación fuera de allí. (68)
Medvedev continúa ilustrando esta cuestión relatando que en cierto tiempo había cierta tendencia de las agencias estatales ucranianas para comunicarse con otras regiones de la URSS en su propio lenguaje solamente. Cuando un ministro ucraniano escribía a Moscú normalmente alguien podía entender la lengua, pero en Georgia o Tayikistán muy pocos podían. Por lo tanto comenzaron a responder en ruso. Las conferencias científicas, se leían en distintas lenguas, y el problema de cada grupo hablando su propia lengua a otros fue patente, por lo tanto el ruso volvió a ser la lengua franca en la URSS.
La universalidad del ruso puede que haga que sea un poco más fácil ascender profesionalmente a aquellos que tengan el ruso como lengua materna. Pero que tal ventaja es mínima se ve con el ejemplo de los armenios y los georgianos (que hablan lenguas no eslavas) que tienen más éxito que los rusos en lo que a las carreras científicas se refiere.
La política soviética, al tiempo que favorece el desarrollo y la preservación de la lengua y la cultura nativa, también anima la emigración de las distintas nacionalidades en la URSS, especialmente en las zonas despobladas y ricas en recursos en Siberia y Asia Central. Debido a ello un gran número de eslavos, rusos y ucranianos en su mayor parte, se han asentado en Asia Central, especialmente en Kazajistán, donde se han convertido en mayoría. En los años recientes, sin embargo, en gran parte aparentemente debido a las elevadas tasas de natalidad de los soviéticos asiáticos, la proporción de la población de la nacionalidad titular ha aumentado en las seis repúblicas asiáticas (Tabla 2.10)
La política soviética siempre ha consistido en animar la preservación y el desarrollo de las culturas locales. En los años veinte, cualquier grupo que se conceptuara como nacionalidad, era animado oficialmente a desarrollas su lengua, cultura y sentido de cohesión social. Esto se apoyaba por el Estado abriendo escuelas, publicando libros y periódicos, y dondequiera que el grupo estaba lo suficientemente concentrado geográficamente, concediendo diversos grados de autogobierno local. Por lo general cuanto más numeroso fuera el grupo, mayor el grado de autonomía local. En el periodo de postguerra, esa política ha continuado en relación con grupos de una dimensión y concentración geográfica significativa (69) A partir de los años 20, en el Asia Soviética, la literatura en las lenguas vernáculas y el arte nativo accesible para el pueblo floreció gracias al apoyo del partido y el gobierno. Se abrieron teatros y óperas y fueron extremadamente populares. Los teatros construidos en las principales ciudades del Asia Central mantienen sus propias compañías que representan obras de autores locales y de extranjeros traducidos a las lenguas locales, de Shakespeare, Moliere, Puccini, Jack London, así como delos principales autores rusos.
La música clásica y el ballet han sido muy populares en el Asia Central, Muchos compositores de música nativa han trabajado con temas tradicionales. El cine también ha visto un gran desarrollo. En 1915 había 52 cines en Asia Central, pero en los sesenta había aproximadamente 7000 cines permanentes y móviles en operación. (71) En Uzbekistán había 5.820 bibliotecas con 32 millones de libros y revistas (72)
Los soviéticos celebraban las culturas nativas a nivel de la Unión. Por ejemplo existen festivales regulares y ampliamente publicitados festivales que dan a los artistas y a las culturas de las distintas repúblicas publicidad no sólo nacional sino internacional. Entre 1926 y 1960 25 repúblicas celebraron festivales en Moscú, y entre 1957 y 1969 14 repúblicas celebraron festivales en Uzbekistán.
Esta cultura multinacional desarrollada por los soviéticos, resulta en que las publicaciones, el teatro y otras artes en lenguajes nativos están mucho más desarrollados en el Asia Soviética que en países comparables del este. En palabras de un experto en Asia Central:
“Si tomamos como criterio la población, la publicación de toda clase de literatura en el Asia Central pronto excedería la de cualquier otro país musulmán en Asia y con un par de excepciones el nivel de la impresión y de la producción era mucho mayor. La calidad literaria de la moderna literatura de Asia Central en los sesenta era probablemente tan buena si no mejor que la literatura de oriente medio y estaba libre de la basura perniciosa que circulaba tanto en escritos originales o en traducciones en muchos países musulmanes no soviéticos. Algunas de las noveles de escritores Kazajos como Auzov y Mukanov, o del escritor Turco Kerbabayev, y las memorias del escritor Tadzjiko Sadreddin Aini, son obras de indisputado mérito literario, y se podrían poner muchos otros ejemplos. (73)
La situación es radicalmente diferente para las minorías étnicas en los EEUU. Las culturas tradicionales étnicas son socavadas sistemáticamente mediante políticas oficiales designadas para crear una cultura americana étnicamente homogénea. No se hace virtualmente nada para animar el desarrollo o la perpetuación de las culturas tradicionales negras, indias, latinas, asiáticas o europeas. EL resultado de esas políticas de crisol a largo plazo ha sido la destrucción o la eventual desaparición de todas las culturas tradicionales de estos pueblos.
Excepto unas pocas repúblicas con bajo nivel de natalidad y un alto nivel de vida, por ejemplo Estonia, la mayoría de las repúblicas no rusas (y regiones autónomas) cada vez son más homogéneos en cuanto a su nacionalidad de origen. El porcentaje de la población de la mayoría de las repúblicas que hablan la lengua propia como lengua principal está aumentando cada vez más. En Estados Unidos es justamente al contrario. La mayoría de los colonos europeos originarios al principio tendieron a asentarse en enclaves étnicamente homogéneos (los escandinavos en varias áreas rurales del norte del medio oeste o del noroeste; los irlandeses, italianos, polacos, judíos, etc en barrios étnicamente distintos de las ciudades del norte) Casi todos los negros se concentraban originalmente en el “cinturón negro” de los condados del sur, donde imperaban la esclavitud y la aparcería; y la mayoría de los latinos se concentraban en Nuevo Méjico y otros enclaves del suroeste. Desde la segunda guerra mundial todas estas concentraciones étnicas se han ido disipando rápidamente. Los indígenas americanos también se han dispersado en buena media a las ciudades. Los barrios étnicos europeos son ahora raros en EEUU, al haber sido reemplazados por barrios segregados por cuestiones de clase. Los latinos se dispersan con celeridad del suroeste (chicanos) y Nueva York (portorriqueños) a todas las zonas industriales principales. Los negros, de vivir un 90% en el Sur en 1910 estaban, en 1980, casi igualmente divididos entre el Sur y el resto del país. Este proceso de dispersión geográfica continua.
En 1960 el Estado de Mississippi era negro en un 42%, en 1976 35,6%%. Alabama era el 30%, en 1976 el 20,7%. Por otro lado el Estado de Nueva York tenía un porcentaje de negros del 8,4% en 1960 y del 12,5% en 1976; Illinois del 10,3% y del 15,4%; y California del 5,6% y del 7,8%.
Una vez más, el patrón es lo opuesto a la URSS. Las políticas de desarrollo soviéticas que favorecen las zonas donde viven minorías han resultado en que las zonas menos desarrolladas ayudadas económicamente retengan su población indígena, más que la dispersión sistemática en los países capitalistas, donde las zonas donde viven las minorías sirven de fuente de trabajo de escasos salarios.
Política.
La membresía en el Partido Comunista en las seis repúblicas asiáticas es ciertamente menor que el promedio soviético, la ratio del procentaje de todos los miembros del partido en relación con el porcentaje del total de la población adulta es aquí .78. (75) La membresía en el partido comunista de las diversas nacionalidades, sin embargo, es baja en relación con su población. La ratio del porcentaje de miembros del Partido Comunista en las seis principales nacionalidades asiática en relación con el porcentaje de población total en 1971 promediaba 0.54. (Ver Tabla 2.1.1) Las principales razones de esta disparidad son:
-Una mayor tasa de natalidad en el Asia soviética que resulta en una estructura de edad más joven y que reduce por tanto el número de los que son elegibles para ser miembros.
-La política de reclutamiento del PCUS que, especialmente desde mediados de los 60 favorece a los trabajadores industriales y a la intelectualidad por encima de la población rural. A pesar del rápido aumento tanto de la educación técnica como de la urbanización, el atraso rural en las nacionales asiáticas no se ha superado.
Debe notarse que en 1934 sólo un 8% de los miembros del Partido en Kazajistán eran Kazakos, en comparación con el 40% a mediados de los 60. En este último periodo la proporción de los Kazakos que eran miembros del partido excedía la proporción de Kazakos (alrededor del 33%) en la población total de Kazajistán (76) De igual modo, los Kazajos están sobre-representados en el Soviet Supremo Kazajo, comprendiendo el 40% de los delegados, y también entre los funcionarios principales del partido. Un estudio de los dirigentes del partido Kazajos en el periodo de 1955 a 1964 mostró que aproximadamente la mitad de todos los primeros secretarios de distrito, provinciales y de ciudades eran kazajos étnicos. (77) En Uzbekistán en 1967, el 67% de los diputados del Soviet Supremo local eran uzbecos siendo el 64% de la población.
En general, en las repúblicas asiáticas, los jefes de Estado, la mayoría de los ministros, de los primeros secretarios, y los funcionarios de más responsabilidad a todos los niveles (salvo cuando predominan los rusos) son nativos (78) Los no asiáticos, sin embargo, debido a su cualificación técnica superior suelen predominar entre los gerentes industriales, que suelen necesitar estar en posesión de una licenciatura en ingeniería, y son jefes de departamento donde se necesita una especial pericia técnica.
La concentración de no asiáticos en posiciones donde son necesarios elevados niveles de competencia técnica, es resultado de un desfase temporal en la educación técnica de los nativos y no de la discriminación a favor de los eslavos, como el papel sustancial desempeñado por los armenios y georgianos como gerentes y expertos técnicos en el Asia Soviética demuestra (79)
A veces se defiende que los límites considerables a la autonomía política de las distintas repúblicas significa necesariamente que están dominadas por la República Rusa. Pero de hecho, todas las repúblicas, y eso no excluye a Rusia, están controladas centralizadamente por un partido único y un plan económico que se corresponde con una división del trabajo relativamente racional. En palabras del disidente soviético Roy Medvedev:
“Si nuestras repúblicas no tienen autonomía política o económica real… no es culpa de que Rusia… las controle. La República Rusa tiene aún menos autonomía…
En países como la URSS, la planificación económica comprende los intereses de todo el Estado y aporta una división del trabajo calculada sobre la base de toda la nación. No tendría mucho sentido convertir las plantaciones de algodón de Uzbekistán en trigales o las plantaciones de te de Georgia, sus viñedos y huertas… en patatales. Tampoco sería lógico construir una acería en Georgia para producir acero sólo para Georgia”. (80)
En Estados Unidos donde el 11,7% de la población era negra en 1978, sólo el 3,0% de todos los miembros del congreso y el 3,5% de los miembros de las legislaturas estatales son negros. En Mississippi, el Estado con el mayor porcentaje de negros de la Unión (35,6%) el 3,5% de los legisladores eran negros; en Carolina del Sur, donde había un 31,6% de negros, el 7,7% de los miembros de la legislatura lo era, y en Luisiana, habiendo un 28,6%, sólo el 7% era negro. (81)
Los negros, la mayor minoría étnica en EEUU están infrarrepresentados políticamente, por un factor de 3-4. En la URSS, por el contrario, las minorías asiáticas están al menos representadas proporcionalmente en sus repúblicas tanto en posiciones gubernamentales como en el partido.
También debe notarse que si bien en el periodo de 1919 a 1935 no había asiáticos en el Politburó (Presidium) del PCUS, y en el periodo 1939-1963 sólo el 2% eran asiáticos, en 1973 eran el 8% y en 1980 el 5% eran étnicamente asiáticos. Las seis mayores nacionalidades asiáticas, las repúblicas eran el 12% de la población soviética en 1979, y todos los asiáticos étnicos el 15% (el 17% contando a los tátaros)