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Encantado de discutir con todos ustedes largo y tendido sobre qué sea el liberalismo y qué sea el sistema bancario.
a) debe quedar claro, antes de nada, el ridículo inicial de Rezz al confundir liberalism en sentido yanqui con la idea europea de liberalismo. El liberalism yanqui es una forma peculiar de socialdemocracia, de origen no marxista, que dió a la historia politica uno de los primeros ejemplos prácticos de economía keynesiana y de recetarios de politicas públicas de economía mixta, de ésa que después, los socialistas de origen marxista, tras sus Bad Godesberg al que se vieron abocados por el fracaso de su apuesta por el cuanto peor, mejor y por el fracaso de su idea del "capitalismo irreformable" y de todas y cada una de sus predicciones sociales , abrazaron con la fe del converso (al igual que con la idea de Estado de Bienestar).
b) el liberalismo entendido como "minarquismo, anarcocapitalismo o libertarianismo", es algo propio del contexto político yanqui, y muy minoritario en relación a la tradición europea de liberalismo. Esta tradición europea de "gobieno limitado" es lo suficientemente compleja como para asumir en su seno tanto a la democracria cristiana, al ordoliberalismo como a las nuevas socialdemocracias.
c) En principio, privatizar las ganacias y socializar las pérdidas es una incoherencia moral. El envés igualmente despreciable de esa idea es la del odio envidioso, propio de países católicos (donde más socialismo hay) hacia quienes arriesgan y ganan, obligados entonces a repartir beneficios, pero no merecedores de la ayuda de los demás cuando arriesgan y fallan. Privatizar las pérdidas y socializar las ganancias: el slogan de muchos "redistribucionistas".
En cualquier caso, ya en lo relativo al mundo real, resulta basura demagógica hablar de que las ganancias se privatizan incluso si las empresas en cuanto tales estan obligadas a pagar diferentes impuestos, o son empresas que no fueron ayudadas por el Estado al surgir o cuando las cosas iban bien, etc... Habrá que ver cada caso para saber realmente cuánto dio una empresa y sus componetes a la sociedad y cuánto recibió de ella. ¿Cual debe ser el standar óptimo moralmente para una sociedad? ¿Quedar a cero en el balance fiscal?
Celebro que los izquierdistas defiendan que las empresas privadas sean abandonadas a su suerte. Ahora solo les falta dejar de ser hipócritas y doble raseristas y oponerse por tanto al IAE, a IRPF demasiado altos, a gravar al capital en cuanto tal, y dejar de hacer demagogia cuando, por resultas de una quiebra empresarial privada, sus heroes proletarios asalariados se quedan en la calle , o dejar de ladrar cuando se privatiza una empresa estatal. O también por qué hay que subvencionar con dineros de todos a la agricultura europea, proteger a ciertas empresas de la competencia exterior, etc
d) El Estado de Bienestar, sostenido con la fiscalidad que pagan también las empresas, tanto su personal bajo la forma de IRPF, como una parte de ese personal en concepto de IAE, puede ser entendido con la metáfora de Dowrkin-Rawls, como un sistema de seguros mutuos entre entes individualistas que crean un fondo común para protegerse unos a otros mientras persiguen sus objetivos particulares: este sistema de seguros no tendría a priori por qué verse limitado exclusivamente a cuidar a los ciudadanos en materia de sanidad, sino también en su faceta productiva, proporcionando ayudas a los ciudadnos cuando sus medios de producción están enfermos.
Así, que los medios de producción de los ciudadanos puedan enfermar por errores en la conducta de sus propietarios no es moralmente distinto a las enfermedades ocasionales que sufren algunos esos ciudadanos por culpa de hábitos privados malos (como comer mucha carne).
A cierta izquierda proclamada bienestarista le corresponde explicar en base a qué razones, más dignas que el resentimiento ciego, para ella la asistencia social financiada con impuestos debe cuidar a los particulares cuyos cuerpos eventualmente se pongan enfermos, pero no a los particulares cuyas empresas, sean propietarios o contratados, se pongan "enfermas", sobre todo si esa izquierda cree en el entramado de subvenciones, proteccionismos. De hecho, hay mucha lógica en que el estado no quiera que una empresa privada que haya sido beneficiada por ayudas estatales, subvenciones, etc, quiebre, algo que es una forma de proteger una inversión pública.
e) El Nuevo Laborismo de tercera vía y el liberalismo social europeo ha dado en el clavo: lo importante no es proteger a la empresa en sí y a sus puestos de trabajo de las oleadas de "destrucción creadora", sino a proteger a las personas, a los trabajadores y a los empresarios cuando sus empresas se arruinan, para que no tengan problemas personales, pero que ello no implique entorpecer los mecamismos de seleccion natural del mercado libre. Es lo que aquí los de Nueva Vía del PSOE llaman ahora "flexiguridad".
En cualquier caso, parece que para todos estos sectores ideológicos el sistema bancario debe recibir un tratamiento aparte de esta aceptación de la destrucción creadora del mercado: las razones las apunta Diego. La cuestión es si ese tratamiento aparte debería incorporar controles a la libertad especulativa de sus dueños.
f) Diego da en el clavo: el sistema bancario existente es una mezcla de mecanismos no liberales (monopolio estatal d ela moneda, Estado como garantía de la moneda fiduciaria, Bancos Centrales como autoridades monetarias que intervienen fijando tipos de interés) con mecanismos liberales (banca privada con libertad empresarial, de inversión, para hacer ingenieria con el dinero estatal) Curiosamnete, son los liberales más radicales, los que son muy minoritarios en Europa, los que atacan este sistema desde la raíaz, de diferentes maneras: defendiendo el fin del monopolio monetario, defendiendo el patrón oro, la emision privada d emoneda por parte de bancos privados puros que puedan surgir, etc.
Los socialdemócratas, al igual que el mainstream neoclasico de la economía política y demás ideologias y partidos que expresane el consenso transversal básico en Occidente, en esta materia y se oponen a dejar quebrar los bancos por el daño y las consecuencias mucho peores que acarrearía dejar funcionar al mercado en una materia tan especial como es la bancaria.
Pero resulta grotesco considerar que la palabra "liberal" sea la que mejor define el sistema bancario mundial, sobre todo cuando se basa en un muñeo de paja de quienes no son liberales ni tienen puta idea de qué sea eso.
También resulta muy gracioso preguntarse por qué esa izquierda que pasea ufana su presunto triunfo dialéctico al señalar las presuntas "contradicciones del sistema", no dice ni pío sobre cuál es la solución que ellos plantean para cuando los bancos, o las empresas en general, entran en bancarrota y con ello sus asalariados.
Si lo que algunos izquierdistas del foro simplemente quieren decir es que, dada esa protección especial de Estado de la que goza la banca privada, en la forma de impedinmentos estatales a su ruina y de un beneficiarse de una moneda fiduciaria, y de una política de emisión de moneda, fijación de tasas y tipos de interés y demás facilidades estatales para la espculación privada, entonces, a cambio de tesaas garantias, los dueños de esa banca deberian tener más deberes sociales de los que tienen, bajo la forma de un mayor IRPF, o IAE especial bancario, o menos margen para la fijación de condiciones al cliente... entonces yo estoy de acuerdo moralmente aunque leugo, por supuesto, haya mucho que discutir sobre los efectos y consecuencias prácticas que, según que modelos, terminan sucediendo.
Si no hay riesgo moral, no hay capitalismo. La mezcla de gran libertad bancaria para especular y jugar con sus fondos monetarios, con el añadido de la existencia garantizada de una cobertura especial del Estado cuando va mal, genera e incentiva conductas irresponsables y free-rider en los banqueros, y es nefasta, en la opinión de muchos liberales entre los que me cuento.
g) Privatizar las ganancias y socializar las pérdidas... es una frase idesl para definir la conducta de quienes quieren que sus preferencias particulares sean pagados con dinero de todos, pero se niegan a pagar las de los demás. La de quienes están en contra de que se financie a, p.ej., la religión, pero no a su amado fúrbol o su arte contemporáneo o conciertos rock. La de quienes quieren que haya empresas públicas que cubran el servicio o el productos que ellos usan (por ejemplo, telefonía) con el dinero de todos, incluido el de quienes no quieren pagar algo que no usan, pero no los de otros. La de quienes reclaman becas públicas para poder estudiar sus caprichos intelectuales pero se niegan a asumir costes, obligaciones y contrapartidas
En definitiva: slogan que se aplica como un guante a quienes consideran "bien público" su propio capricho privado: los que dicen que todos debemos contribuir con parte de nuestro dinero a la porra común y a lo público, pero luego solo se gastará todo en unos pocos menús, en lo que a mí me gusta o me parece aceptable: o sea, la mayoria de izquierdistas y socializantes realmente existentes. Muchos "socializantes" encuentran excusas para reducir al mínimo posible sus deberes sociales a la vez que para ampliar sus derechos.
En definitiva... ¿Cuánto del comportamiento particular, y de los posicionamientos de muchos de los votantes de partidos de izquierda y de muchos foreros "izquierdistas", y de muchos que no son grandes empresarios o banqueros, no caería también bajo ese slogan?
Ultima edición por DonPimpón el Lun Jul 14, 2008 10:16 pm, editado 1 vez en total
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